El protocolo del Dr. Cabanillas para salvar pacientes de Covid-19

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura

El reconocido oncólogo Fernando Cabanillas supervisa un protocolo para pacientes de Covid-19 que no pretende curar la enfermedad, sino evitar complicaciones comprometedoras para la salud, incluso para la vida.

“Busca evitar las complicaciones que pueden ser serias y llevar a la muerte del paciente”, afirmó el galeno que supervisa las investigaciones en el Hospital Auxilio Mutuo.

En declaraciones exclusivas para Radio Loíza, el galeno recordó que el contagio con el Covid-19 expone al paciente a tres fases. La primera es la viral, “cuando el virus se está replicando y multiplicando en el cuerpo”, y sus manifestaciones o síntomas generalmente son tos, fiebre [aunque aclara que no siempre porque la mayor parte de los pacientes que ha visto no la desarrollan] y falta de aire o dificultad respiratoria.

“En algunos casos puede dar con diarreas, dolor de cabeza y dolor en el cuerpo, que es bastante común. No todo el mundo tiene esos síntomas, pero son los más comunes”, sostuvo Cabanillas, quien los domingos publica la muy leída columna Consejos de Cabecera en un diario de circulación mayor. 

En la segunda fase, al cabo de siete o diez días, el 80% de los pacientes se recupera satisfactoriamente sin contratiempos. “Pero hay un 20% en que se le hacen unos marcadores en sangre, es decir unos laboratorios, y si están elevados los marcadores de inflamación esos pacientes son los que tienden a meterse en problemas y eso quiere decir que van a tener luego mucha más dificultad respiratoria y una pulmonía extensa y algunos de ellos incluso pueden terminar en un ventilador. Y lo que estamos tratando de evitar es eso. Esa es la fase inflamatoria”.

Para prevenir la fase inflamatoria Cabanillas y su equipo médico administran un tratamiento intravenoso con cortisona. “Es un antiinflamatorio y la medicina más potente para eso es la cortisona. Lo que hacemos es que a los pacientes con los marcadores de inflamación le damos un curso corto de cinco días con prednisolona y luego medimos los marcadores de inflamación para ver si han bajado y si ha respondido bien el paciente. La idea es que el paciente no se complique y se meta en problemas respiratorios severos”, explicó Cabanillas al añadir que, al presente, el tratamiento ha sido muy exitoso.

“Tenemos 13 pacientes en el estudio y solo tres eran elegibles para el tratamiento porque los otros no tenían inflamación y al no tener inflamación han seguido muy bien como se esperaba y a los que la tenían les ha ido muy bien con el tratamiento de la cortisona”. 

Reconoció que, aunque en Puerto Rico la pandemia del Covid-19 se ha controlado bastante, la reapertura de los lugares públicos y la reanudación de actividades que implican contacto interpersonal podrían incidir en un aumento en las estadísticas de contagio.

“Ahora mismo la epidemia está bastante controlada en Puerto Rico. No están entrando muchos pacientes al estudio, pero con la reapertura del País, ya que comienzan a abrir los restaurantes y todo eso, sospechamos que van a aparecer casos de nuevo. Yo quisiera que se quedara así; que no vinieran más casos, pero es demasiado optimista pensar que esto se acabó y que no habrá más problemas. Por eso estamos activos con el protocolo por si los pacientes necesitan tratarse ayudarlos a salir del problema o mejor dicho que no se metan en el problema”.

Administrar oportunamente el antiinflamatorio puede prevenir dificultades de coagulación sanguínea que pudiera degenerar en arrestos cerebro y cardiovasculares. “También les damos unas dosis bajas de anticoagulantes para minimizar ese problema. Hasta ahora no tenemos a nadie con ese problema, pero obviamente no tenemos muchos casos”.

Cabanillas coincidió con la ex Cirujano General de Estados Unidos, Dra. Antonia Coello, quien la semana pasada dijo en Radio Loíza que el Covid-19 no discrimina por edad, aunque las personas con obesidad positivas al virus podrían ser susceptibles a la fase inflamatoria y afrontar dificultades.

“Estoy de acuerdo. El problema también es que la obesidad produce un estado de inflamación. Predispone a un estado inflamatorio y entonces si coge la enfermedad del Covid-19 obviamente está más a riesgo de complicaciones”, explica Cabanillas, quien recomienda que antes de ingerir aspirina [un anticoagulante] la persona consulte a su médico de cabecera.

No obstante, Cabanillas discrepa de la doctora Coello en el sentido de que no considera que el 40% de la población en Puerto Rico esté contagiada con el Covid-19 y lo desconozca por no mostrar síntomas.

“No, definitivamente no. En otros sitios puede ser, pero en Puerto Rico la prevalencia de la enfermedad es bien pequeña y baja. Estoy seguro de que probablemente no llegue ni al 2%. 40% es demasiado. Si tuviéramos 40% la cantidad de muertes [138 al momento de la publicación de este artículo al amanecer del martes 2 de junio de 2020] es poca, ya que revelaría que mientras más gente haya contagiada más inmunidad hay en la población. Entonces, la epidemia va desapareciendo, pero aquí estamos empezando. Estoy seguro que estamos por debajo del 2%”.

Un paciente con Covid-19 puede participar del protocolo del Dr. Cabanillas de dos formas: informando en la sala de emergencias del Hospital Auxilio Mutuo que le interesa o comunicándose durante horas laborables con su oficina al (787) 758-2000 extensión 3503.

Dr. Fernando Cabanillas. (Foto/Revista Medicina y Salud Pública)

Soy mujer, soy negra

Por Litzy Alvarado Antonetty

Para Prensa sin censura

Soy mujer, soy negra, soy caribeña, soy hispana, soy pobre.

Tengo todas las condiciones para entender lo que sufren los hermanos y hermanas de las comunidades afroamericanas en E.E.U.U. y el por qué hoy protestan.

El corto tiempo que viví en Waterbury, Connecticut, fue uno tan intenso que pareció una década.

Trabajé en una clínica de Terapia Ocupacional como traductora para personas hispanoparlantes y como terapeuta ocupacional. Estuve allí sólo 4 meses porque me pagaban la mitad del sueldo acordado. De ahí me fui a trabajar a una tienda como asistente de gerente. Una de las empleadas que tenía a cargo, la única estadounidense, se negaba cumplir con mis solicitudes y órdenes porque yo era hispana. Así fui víctima del racismo.

En Puerto Rico, muchas películas de Hollywood nos han transmitido los estereotipos racistas sobre los negros: son traficantes, ladrones, encargados de puntos de drogas y matones. Lo vemos en las películas, no lo cuestionamos o escudriñamos, y cuando la vida nos empuja a dejar nuestra patria y emigrar hacia “el norte”, llegamos allá y las ideas transmitidas, a través de las películas, se hacen una temible realidad en nuestra cabeza.

Me pasó. Aun siendo una puertorriqueña negra. Ideas, no siempre correctas, que se convierten en prejuicios. Los saqué de mi corazón. Pero, estos hermanos y hermanas llevan siglos luchando contra esta triste realidad en su país.

Que duro debe ser sentirse tratados con desprecio en su propia nación, en la única que conocen y llaman su patria. Viven a la defensiva. Crían a sus hijos a la defensiva. Los padres negros en E.E.U.U les enseñan a sus hijos desde pequeños, cómo responder ante la intervención de la policía. Saben que las circunstancias los inculpan por solamente ser negros y estar en el momento o lugar equivocado. A veces ni siquiera están en un lugar equivocado. La historia les ha dado muy duro, han tenido que luchar doblemente por tener un lugar en la sociedad, para que se reconozca la extraordinaria aportación que han hecho a su nación.

¿Y en Puerto Rico? También existe el racismo. 

En una ocasión, Ida L. Castro, quien fuera abogada laboral, profesora universitaria, fundadora del primer grupo de mujeres hispanas de Nueva Jersey y presidenta de la Comisión de la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de los Estados Unidos (EEOC por sus siglas en inglés), dijo lo siguiente:

“Frecuentemente lo que confrontamos son actitudes tan arraigadas y aceptadas que ya no se cuestiona su impacto en la sociedad. Peor aún, se rechaza vehementemente el que nuestro “racismo sutil” conlleve consecuencia alguna.  Sin embargo, aquellos que sufren y padecen la realidad de su condena a condiciones económicas más bajas simplemente porque quizás “salió” muy oscuro, o su pelo es demasiado rizo o sus facciones muy negroides; éstos sí entienden claramente las consecuencias de estas actitudes enraizadas. Cuántas veces he escuchado que Puerto Rico es distinto porque aquí no existe el discrimen racial”.

Por eso a muchos les extraña que haya una negra como representante en algún certamen de belleza y mucho más si ésta gana el mismo. Por eso tenemos expresiones populares como: “es negra, pero linda”, “es negro acepilla’o”, “es negro fino”, “ella tiene el pelo malo”. 

¡Mi pelo no es malo! Yo tengo el cabello ulotrico, hermosamente rizado. A veces tomo como un chiste cuando me preguntan: “¿cuándo te vas a peinar?”. Yo siempre me peino, pero no siempre lo cepillo porque mi cabello rizado no es para cepillarse. 

Así como se discrimina contra los afroamericanos por ser negros, también se discrimina con otros sectores llamándoles, para empezar, MINORIAS. Es tiempo de cambiar el enfoque y saber que cada uno tiene mucho que aportar y eso no es determinado por el color de la piel o la apariencia física. Todos debemos tener la oportunidad de desarrollo y de servir como miembros de la misma sociedad y el mismo espacio.

Para Dios todos somos iguales: somos sus hijos e hijas, hechura de su mano y de su amor.

Soy mujer, soy negra, soy hispana, soy caribeña y soy pobre. Me duele lo que sufren hermanos y hermanas de las comunidades afroamericanas. Y esta situación terrible que desespera y hastía me hace decir: “I CAN’T BREATH!”.

Litzy Alvarado Antonetty.

La firma por la gobernadora del Código Civil es un “retroceso histórico”

Para Prensa sin censura

El Comité Amplio para la Búsqueda de la Equidad (CABE) catalogó de “retroceso histórico” la firma por la gobernadora Wanda Vázquez al Proyecto del Código Civil.

“Parece mentira que en el día que se comienza a celebrar el Mes de Orgullo LGBTTIQ+, la gobernadora convierta en ley un Código Civil que vulnera los derechos de las mujeres y la gente LGBTTIQ+. Es un ataque directo a la dignidad y la humanidad de las personas LGBTTIQ+. Por meses estuvimos alertando sobre las disposiciones lesivas a los derechos civiles de las mujeres y las personas LGBTTIQ+. Exigimos vistas públicas, ofrecimos recomendaciones, denunciamos lo que se tenía que corregir, pedimos que se vetara, pero fuimos ignorados. Este código representa un retroceso histórico a las conquistas de derechos humanos de las mujeres y la gente LGBTTIQ+”, aseveró Amárilis Pagán, portavoz de CABE.

“En momentos tan convulsos, con una pandemia que nos mantiene en alerta, con la violencia institucional tanto aquí como en Estados Unidos, con un proceso electoral viciado, se le añade este Código Civil mediocre que lacera derechos y que vulnera aún más a poblaciones vulnerables. Es inaceptable, es temerario y es inhumano”, dijo Pedro Julio Serrano, portavoz de CABE.

“El nuevo Código Civil, con su lenguaje confuso y contradictorio, pone en peligro el derecho de las personas trans a atemperar su certificado de nacimiento, el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, el derecho a formar una familia como pareja de hecho tanto heterosexual como LGBTTIQ+, no reconoce los discrímenes prohibidos, no prohíbe explícitamente el discrimen en el matrimonio y la adopción y para colmo, las personas LGBTTIQ+ no son mencionadas efectivamente invisibilizándonos”, sostuvo Carmen Milagros Vélez Vega, portavoz de CABE.

“El país pierde con este nuevo Código Civil. El proceso fue atropellado, a oscuras, sin transparencia, viciado, con un sesgo religioso. La aprobación contó con la cantidad mínima de votos en la Legislatura. El lenguaje es confuso y contradictorio que da margen a interpretaciones lesivas a los derechos civiles. Peor aún, este código resultará en litigios en los tribunales que le costarán al pueblo cuando el gobierno tenga que defender su constitucionalidad, ya que hay derechos que son vulnerados. La gobernadora tuvo la oportunidad de hacer lo correcto, pero terminó en el lado incorrecto de la historia y así será juzgada”, concluyó Osvaldo Burgos, portavoz de CABE.

Gobernadora Wanda Vázquez Garced.

Solidaridad con George Floyd y Adolfina desde el Ancón

Jaime Torres Torres

Texto y Fotos

Prensa sin censura

A pasos del muelle del antiguo Ancón y arrullados por la brisa marina que sopla desde la desembocadura del Río Grande de Loíza, decenas de personas se congregaron esta tarde en una vigilia en recordación de Adolfina Villanueva, asesinada por agentes de la policía estatal hace 40 años en un operativo de desahucio en el sector Tocones de Medianía Alta, y al afroamericano George Floyd, privado de su vida la semana pasada por oficiales del orden público en Minneapolis, Minnesota, en un hecho que ha indignado al mundo y ahora mismo mantiene en vilo a las autoridades de la administración de Donald Trump por las manifestaciones en contra del racismo en sobre casi medio centenar de ciudades estadounidenses.

La actividad fue coordinada por el Colectivo Ilé en solidaridad con el movimiento Black Lives Matter. Durante las primeras horas de la vigilia, previo al atardecer, se reunieron en un acto cultural las muchachas de Plena Combativa, el poeta del hip-hop Welmo y varias intérpretes femeninas de la bomba. A la actividad asistieron la cantante Choco Orta y el ex preso nacionalista Óscar López Rivera, entre otras personalidades que, con responsabilidad, cubrieron sus rostros con mascarillas para prevenir el contagio del Covid-19.

Gloriann Sacha Antonetty Lebrón, fundadora de Revista Étnica, inició la actividad solicitando a los presentes guardar un minuto de silencio por George Floyd y Adolfina Villanueva, cuya hermana Marta se dirigió a los presentes, recordando las circunstancias en que murió al recibir un escopetazo de la policía el 6 de febrero de 1980 mientras intentaba evitar el desahucio de la humilde casa en que residía junto a su familia en Tocones, Medianía Alta.

Parte de los presentes exhibieron camisetas con el mensaje “I Can’t Breathe” y pancartas en denuncia de la opresión racial. 

Justo en la acera frente a la residencia de la Familia Cortijo, custodios del histórico lugar donde operó el Ancón, se levantó un altar con una imagen de George Floyd, flores, velas y mensajes que las personas depositaron en papeles y cartulinas como señal de duelo a su memoria.  

A continuación un Fotoensayo de lo acontecido esta tarde en Loíza.

‘No me voy a callar; yo también quiero respirar’

Ángel ‘Papote’ Alvarado

Para Prensa sin censura

El Comité Pro Nuestra Cultura del Barrio La Cuarta se ha distinguido desde sus inicios, hace ya más de dos décadas, por luchar contra toda forma de racismo, prejuicio o exclusión en nuestra sociedad.

Aspiramos igualmente a vivir en un mundo de justicia donde la raza o el origen no sean razones para la opresión y el abuso. Esto lo hemos sustentado con acciones para mejorar la calidad de vida de nuestros semejantes y denunciar situaciones como las descritas anteriormente.


¡Ahora no será la excepción!

En momentos históricos en que se acrecentan los reclamos de justicia y contra el racismo en la sociedad estadounidense por el asesinato de George Floyd, el Comité quiere hacer sentir su voz solidaria para los hermanos afroamericanos y todos aquellos que luchan contra la injusticia.

Por este medio te invitamos a ser partícipe junto a nosotros de un vídeo en conjunto donde expresaremos la frase:


“NO ME VOY A CALLAR, YO TAMBIÉN QUIERO RESPIRAR. “

Te pedimos que te grabes, en un breve video en tu teléfono, diciendo la frase y nos hagas llegar la misma a la brevedad.

Estos son tiempos en que debemos ser expresivos y militantes para ayudar a combatir el racismo en todas sus manifestaciones. Con este mensaje mostramos compromiso, empatía y se provoca la reflexión en nuestra propia sociedad Puertorriqueña que tanto necesita atender esta lamentable situación.

¡Contamos contigo!

Ángel ‘Papote’ Alvarado, director del grupo Esencia.

Ni contaron las muertes de María ni alimentan a las personas vivas en la crisis del Covid-19

La negligencia criminal del gobierno nos sigue costando derechos, dignidad, calidad de vida, sufrimiento y muertes.

Para Prensa sin censura

“Cuando un gobierno se niega a cumplir con su deber y se niega a obedecer una sentencia del Tribunal que le ordena alimentar a quienes los necesiten, es hora de que el país haga su parte para que se haga lo correcto. Estamos ante la misma negligencia criminal que negó nuestros muertos de María, que dejó expirar agua y comida a la intemperie o en almacenes. Hoy empieza la temporada de huracanes: ¿Alguien le cree a la Gobernadora que su gobierno está listo? Nos siguen mintiendo y el pueblo pagando”, expresó la Mesa Social en la mañana de hoy.

“El Gobierno de Puerto Rico y la gobernadora Wanda Vázquez Garced tienen el deber de cumplir con la sentencia emitida por el Tribunal el 22 de mayo y que le ordenó abrir TODOS los comedores del país para ofrecer alimentos a TODA persona que lo necesite. Sin embargo, han dado largas al asunto e insisten en decir que no tienen el deber de velar por la vida, dignidad y bienestar de nuestra gente”, expresó Carmen Warren del Comité Timón de Madres y Padres de Educación Especial, una de las organizaciones que demandó al Gobierno para que abra los comedores y distribuya alimentos.

Por su parte, Amárilis Pagán Jiménez, de Proyecto Matria y portavoz de la Mesa Social, explicó que “la apelación radicada por el Gobierno NO paralizó la sentencia así que si no abren los comedores, están en desacato. Están violando, además, los derechos humanos de las personas que se niegan a atender. Estamos ante un gobierno genocida. Lo que nosotras nos preguntamos es qué opinan los alcaldes y alcaldesas que tienen que dar cara a la gente de sus pueblos. Ellas y ellos conocen de la sentencia y tampoco les hemos visto exigir que se abran los comedores en sus pueblos. ¿Se harán cómplices de la gobernadora?”

“En Puerto Rico hay más de 300 residenciales públicos. Súmenle las barriadas, las comunidades que viven en pobreza y la gente que está encerrada en sus casas sin trabajo, ni PAN ni desempleo. ¿Cómo alguien se atreve a decir que con 80 o 90 escuelas abiertas es suficiente? A mi residencial aún no llegan esos almuerzos que el gobierno nos debe. Ya están más que tarde. Casi tres meses tarde. ¿Van a seguir esperando?”, dijo Lucía Santana, de la organización Solidaridad Humanitaria del Residencial Manuel A. Pérez en San Juan.

“El Secretario de Educación Eligio Hernández no merece estar en ese puesto y le estamos pidiendo la renuncia. Si no puede velar por el bienestar de nuestra niñez, no puede estar allí”, añadió Santana.

“Es imposible que el Gobierno alegue que está preparado para la temporada de huracanes cuando ha sido incapaz de abrir y operar los comedores escolares durante estos casi tres meses de encierro. Ha habido energía eléctrica, agua potable, carreteras hábiles y gente dispuesta a ayudar. Ha tenido las mejores condiciones posibles para abrir y operar los comedores pero sigue dando excusas. Eso nos obliga a pensar: Si ahora dice que no puede, ¿qué dirán la Gobernadora y el Secretario de Educación si nos pasa por encima un huracán? ¿Cuáles serán sus nuevas excusas?”, dijo Janice Soliván Roig, de Casa Juana Colón de Comerío.

“El trabajo de las organizaciones sin fines de lucro- aunque valioso- NO sustituye el deber del gobierno. Aún haciendo nuestro trabajo con amor y con personas voluntarias, estamos conscientes de que es el gobierno el que posee la infraestructura y el presupuesto millonario para distribuir alimentos a través de todo Puerto Rico. Esta vez no hay excusas de falta de dinero. El Gobierno Federal les otorgó el presupuesto necesario no solo para niñas y niños, sino para personas adultas que también necesiten comida”, añadió Pagán.

La Mesa Social explicó que la apertura parcial de cerca de un 10% de los comedores NO cumple con la sentencia. “En Puerto Rico hay más de 800 escuelas que tienen comedores funcionales. Puntualizamos, además, que en la zona sur, el gobierno debe tomar medidas adicionales para sustituir los comedores inutilizados por los terremotos”, añadió Soliván.

“En PR cerca de UN MILLÓN de personas necesita alimentos hay datos del Kids Count y el Censo que lo prueban. Nuestras organizaciones de servicios hemos sido testigos del hambre de las familias que atendemos o que nos han solicitado servicios”, dijo Warren.

“Al día de hoy el Gobierno no ha logrado demostrar que esté satisfaciendo la necesidad alimentaria de la niñez que vive en pobreza. Ni siquiera de la que vive en extrema pobreza (208,000 menores). El Gobierno debe proveer mínimamente 562,742 comidas diarias si quiere satisfacer la necesidad de alimentos de menores de 18 años y de jóvenes hasta 24. Al 2018 había 581,000 menores viviendo en zonas de alta pobreza en Puerto Rico y al menos 48,000 menores viven en casas sin automóvil. Esas familias nunca llegarán a los cascos urbanos a buscar alimentos. Los alimentos deben llegar a sus comunidades. Además, como el deber de alimentar va más allá de la infancia, debemos mirar la estadística de pobreza en general en Puerto Rico. Eso nos lleva a un cálculo inicial de 1,364,000 personas que necesitan acceso a comida. Este número puede ser mayor pues las estadísticas del informe del Kids Count PR se basan en datos previos a la debacle económica del COVID19 y la falta de acceso al PAN y al Desempleo de familias que estaban trabajando antes del 15 de marzo de 2020.

A la luz de estos datos, podemos concluir que toda la estrategia gubernamental de justicia alimentaria debe pensarse desde dos puntos claves:

1) Abrir TODA la red de comedores escolares para facilitar alcance geográfico;

2) Usar los comedores como centros de distribución a cada comunidad para que aún sin transporte privado o público las familias pueda recoger sus alimentos. El Gobierno tiene la infraestructura y el dinero para cumplir con esto”, añadió Pagán.

Las peticiones de la Mesa Social y las más de 50 organizaciones civiles que se han unido al reclamo de #AbranLosComedoresYa son las siguientes:

1- Pedimos a todos los alcaldes y alcaldesas que también exijan el cumplimiento del Departamento de Educación con la apertura de los comedores escolares.

2- Las casi 800 escuelas del sistema de educación pública son la infraestructura más amplia y completa existente en el país para mitigar el hambre de la gente. Deben usarlas todas e incluso sumar otras cocinas o vagones de cocinas para áreas que así lo necesiten.

3- Crear una red de distribución que llegue a zonas en las que las familias carecen de transporte.

4- Estamos solicitando la renuncia del Secretario de Educación, Eligio Hernández, por su incompetencia y negligencia en el cumplimiento de su deber hacia la niñez de Puerto Rico.

Las próximas acciones de la Mesa Social y sus aliadas son las siguientes:

1- Enviaremos copia de la Sentencia traducida al inglés al Congreso y a las agencias federales que han otorgado fondos al Gobierno de Puerto Rico para atender esta emergencia.

2- Ya creamos y estamos usando un correo electrónico en el cual estaremos recibiendo informes de los 78 pueblos acerca de la apertura de los coemdores. Queremos saber qué comedores han abierto y cómo están operando. Queremos saber si están dando alimentos sin importar la edad.

3- Estamos exhortando al país entero a que se una a este llamado teniendo claro que en Puerto Rico sí hay pobreza y que hay gente en zonas rurales, sin auto propio y sin acceso a tecnología que necesita que les contemos y les incluyamos en la distribución de alimentos.

4- Estamos invitando a los grupos hermanos de la diáspora a que nos apoyen en estas acciones. Nuevamente repetimos: Estamos ante una situación de alarma por las implicaciones que tienen las acciones del gobierno en el presente pero también en el futuro inmediato.

Algunos datos a considerar:

Según el Kids Count de 2017:

57.3% de la niñez vivía bajo nivel de pobreza (416,742 niñas y niños)

75.4% de les que viven en hogares liderados por mujeres, viven bajo nivel de pobreza (246,435 niñas y niños)

35% viven en lo que el informe describe como EXTREMA pobreza (208,000) Esta estadística se refiere a menores de 18 años que viven en familias cuyo ingreso es menos del 50% del nivel de pobreza federal. El nivel de pobreza federal (basado en una familia de dos personas adultas y dos menores) es de un ingreso de $12,732. Quiere decir esto que en Puerto Rico hay 208,000 menores que viven en casas cuyo ingreso anual es de menos de $6,300.

Además:

En 2018, 47% de las personas entre 18 y 24 años vivían en pobreza (146,000).

Y de la población en general, un 43% vivía en pobreza (1,364,000).

48,000 menores viven en hogares SIN vehículos de motor.

84% de nuestra niñez vive en zonas de alto nivel de pobreza (581,000). Según el informe, esto les pone en mayor riesgo de violencia, problemas de salud física y mental y sus familias se ven expuestas a mayores tasas de desempleo. En Estados Unidos solo el 10% de la niñez vive en zonas de alta pobreza.

Organizaciones integrantes y aliadas de la Mesa Social

1. ACLU PR, Lcdo. William Ramírez

2. Alianza para la Paz Social – ALAPÁS, Beatriz Vigo Rivera, Coordinadora de Enlace Comunitario

3. Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), Profesor Ángel Rodríguez Rivera, Presidente

4. Ayuda Legal Puerto Rico, Lcda. Ariadna Godreau Aubert, Directora Ejecutiva

5. Bordados por la Paz, Puerto Rico, Jessika Reyes, Portavoz

6. Brigada Solidaria del Oeste, Roberto Vélez, Rep. Comunicaciones

7. Caderamen, Tania Silva Meléndez, Coord. De Doulas Comunitarias

8. Casa Juana Colón, Janice Soliván Roig, Presidenta

9. Casa Protegida Julia de Burgos, Coraly León- Directora Ejecutiva

10. Centro MAM, Paloma Hernández, Educadora, portavoz y representante del Centro en la Mesa Social

11. Clínica Legal-Psicológica de UPR Cayey, Belinés Ramos Negrón

12. Coalición de Coaliciones, Francisco J. Rodríguez Fraticelli, Presidente Ejecutivo

13. Coalición Orgullo Arcoiris,Inc., Lcdo. Luis Rivera, Presidente

14. Colectiva Feminista en Construcción, Zoan Dávila Roldán

15. Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, Lcdo. Edgardo Román, Presidente

16. Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico, Dra. Mabel T. López, Presidenta

17. Comedores Sociales de Puerto Rico, Giovanni Roberto Cáez, Coordinador

18. Comisión en Torno a los Derechos de la Niñez, Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, Lcdo. Reynaldo R. Alegría, Presidente

19. Comité Amplio para la Búsqueda de Equidad, Dra. Carmen Milagros Vélez Vega, Portavoz

20. Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM Puerto Rico), Elizabeth Crespo Kebler, Co-coordinadora

21. Comité Timón de Madres y Padres de Educación Especial, Carmen Warren

22. Comuna Caribe, Hilda Guerrero

23. Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe, Viviana Cruz Mcdougall, Coordinadora

24. Consejo de Residentes Res. Llorens Torres Sector Youth Center, Jeffrey Rivera Sanabria, Presidente

25. Coordinadora Paz para las Mujeres, Vilma González, Directora Ejecutiva

26. EDUCAMOS, Migdalia Santiago Negrón, Presidenta

27. Equipo Legal de Demandantes Pleito de Clase de Educación Especial, Lic. José Torre Valentín, Lic. José Juan Nazario, Lic. Carlos Gómez y Lic. Marilucy González

28. Federación de Maestros de Puerto Rico, Mercedes Martínez Padilla

29. Fideicomiso de Tierras Comunitarias para la Agricultura Sostenible, Mariolga Reyes Cruz, PhD, Presidenta

30. Iniciativa Comunitaria de Investigación, Inc., Yorelys Rivera Amador, Directora Ejecutiva

31. Instituto Caribeño de Derechos Humanos, Lcda. Annette M. Martínez Orabona

32. Instituto del Hogar Celia & Harris Bunker, Joymarie Rivera González, Directora Ejecutiva

33. Instituto Nueva Escuela (INE), Sheila G Cruz Martínez , Directora de Alianzas y Relaciones con la Comunidad

34. Intercambios Puerto Rico, Rafael A. Torruella, Director Ejecutivo

35. Intermujeres, Lic. María Dolores Fernós

36. Junta Comunitaria Playa Hucares de Naguabo, Carlos Iván Pérez García, Presidente

37. Kilómetro 0, Mari Mari Narváez

38. Mesa de Diálogo MLK, Rev Dra. Jeanette Zaragoza De León

39. Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, Sarah Malavé Lebrón

40. Mujeres de Islas, Dulce del Río-Pineda, Coordinadora Organizacional

41. Nuestra Escuela, Ana Yris Guzmán Torres, Presidenta Ejecutiva

42. Organización Puertorriqueña de la Mujer Trabajadora (OPMT), Josefina Pantoja Oquendo-Coordinadora

43. Pastoral de Mujeres y Justicia de Género, Rvda. Agustina Luvis y Nubia Gisela Santos Mangual

44. Profamilias, Lcda. Frances Collazo, Directora Ejecutiva Interina

45. Proyecto Matria, Lcda. Amárilis Pagán Jiménez, Directora Ejecutiva

46. Red Comunitaria de Respuesta al COVID-19, Adriana Garriga López

47. Red de Albergues de Violencia Doméstica de PR, Vilmarie Rivera Sierra, Presidenta

48. Red de Esperanza y Solidaridad Diócesis de Caguas, Angelo García Rivera, Presidente Junta Directiva

49. Red interUniveristaria de Educación e Investigacion Feminista, Dra. Irma Lugo Nazario, Coordinadora

50. Red Por los Derechos de la Niñez y Juventud de P.R., Marcos Santana Andújar, Director Ejecutivo

51. Residentes Activos, Inc. de la Comunidad Valle Hill Canóvanas, Jannette Lozada, Presidenta

52. Seguimiento De Casos, Carmen Castelló, Trabajadora Social Retirada

53. SIEMPRE VIVAS Metro ,Elithet Silva Martínez, MSW, PhD, Facilitadora

54. Solidaridad Humanitaria (Manuel A. Pérez), Lucía Santana

55. Taller Salud, Tania Rosario-Méndez, Directora Ejecutiva

56. Unión de Abogados y Abogadas de Servicios Legales, Lic. Manuel López Gay, Presidente

57. Unión Independiente de Trabajadores de Servicios Legales- Sa. Leticia Ortiz Matías, Presidenta

58. Vitrina Solidaria, Raquel Skerrett Escalera, Directora Ejecutiva

59. Waves Ahead y SAGE Puerto Rico, Wilfred Labiosa, Director Ejecutivo

Personas integrantes y aliadas de la Mesa Social

1. Debora Upegui-Hernandez, Ph.D., Investigadora y psicóloga social

2. Juan F. Caraballo-Resto, Prof. Antropología – UPR-Cayey

3. Sarah González López, 

4. Mary Cele Rivera Martínez, Esq.

5. Annelly Hernández

6. Raquel Torres-Arzola

7. Stephanie Marie Vega Flores

8. Lilibert Conde Cruz

9. Duane Kolterman

10. América Facundo, PhD

11. Meralys Rosario

12. Marysel Pagán Santana, DrPH

13. Angeles Acosta

14. Irene Lafarga Previdi

15. Kheila B. Fuentes Otero

16. Margara Reyes López, Psicóloga Social Comunitaria

17. Gerardo Rivera

18. Lcdo. Pedro Saadé Llorens, Clínica Ambiental UPR

19. Carmelo Porrata, Líder de CAIMITO

Contundentes críticas de la organización Mesa Social contra el gobierno de Wanda Vázquez Garced ante su temeraria actitud de no alimentar a las personas que padecen hambre en medio de la pandemia del Covid-19.

Tres crónicas del hambre en Puerto Rico

Istra Pacheco Alvarado

Para Prensa sin censura

Crónica 1- Jasmín

Las dos niñas de Jasmín Berríos están diagnosticadas con autismo, en una de ellas la condición es severa y los cambios radicales que su familia ha sufrido desde que se decretó la cuarentena a causa del coronavirus los han marcado a todos y les han dejado un gran daño emocional que ni siquiera puede imaginar cuándo logrará empezar a cicatrizar.

Su esposo, un trabajador de la industria de turismo, se quedó sin empleo por segunda vez en lo que va de año y debido a las secuelas de la pandemia a nivel global no tiene una fecha segura para volver a trabajar. Mientras tanto, se sostienen con el sueldo que ella gana por 32 horas a la semana rompiendo noches como guardia de seguridad.

Por eso, sintió mucha tristeza cuando a pesar de que nunca en su vida ha dependido de nadie, tuvo que reconocer que el dinero no les alcanzaba y decidió solicitar el servicio de almuerzos que está distribuyendo el municipio de Cataño.

“Nosotros somos gente trabajadora… cuando todo esto yo estaba bien bien preocupada de cómo iba a bregar porque no tengo mucha familia. Esos almuerzos han sido la diferencia entre comer bien porque estamos recibiendo esa comida cinco días a la semana o entrar en una situación bien dura porque por la condición de mis nenas yo no les puedo dar cualquier cosa; eso les agravaría”, cuenta Jasmín y se detiene de pronto como si estuviese imaginando ese escenario de indefensión del que -por ahora- está a salvo.

Jasmín, quien lleva toda su vida adulta trabajando en la misma empresa como guardia de seguridad, confesó estar dolida con los comentarios que ve en redes sociales de quienes piensan que toda persona que quiere que abran los comedores es porque no quiere cocinar, o es por vagancia o porque son gente mantenida.

“Venimos de una situación con los terremotos en que mi esposo también se quedó sin trabajar. Estuvimos un tiempo en que por esa razón agotamos unos ahorros que teníamos. Cuando nos estábamos recuperando empieza esto. Así que ahora con mi sueldo yo pago renta que no es mucho y las utilidades y ya. No da para más. Y se supone que no te pueden botar de tu casa si dejas de pagar, pero si no lo hago cuando todo pase sí me pueden botar. A eso súmale que el costo de los alimentos, con lo que ha subido, me da ahí justo. Si mañana me quitan los almuerzos quizás no nos vamos a morir de hambre, pero el desarrollo de mis nenas que les afectan los colorantes y los metales de la comida enlatada se va a afectar grandemente. Y luego a cada rato oigo gente que dice que los almuerzos ya los deben quitar, tanto dime y direte. Eso es lo que me duele. Emocionalmente me afecta”, relató.

Jasmín dice que puede entender perfectamente el miedo de algunos empleados de comedores escolares que no quisieran exponerse a un contagio y por ello se oponen a la apertura del servicio. Después de todo ella sale todos los días a trabajar sin saber con qué se topará en cada turno y toma todas las precauciones para no enfermarse y muchísimo menos contagiar a sus niñas de seis y cuatro años.

“Mis hijas es lo más que yo quiero y tengo que salir. Todos tenemos miedo. Yo las entiendo, pero si toman las medidas esas empleadas podrían ser de tanta ayuda. Porque no es fácil, de veras que una batalla pero esto es muy duro. No es fácil”, concluyó.

Crónica 2- Blanca

Antes de que el gobierno de Puerto Rico declarara una cuarentena como medida para evitar contagios por coronavirus, Blanca García de 36 años estaba a punto de terminar uno de sus más grandes logros: completar un grado asociado en Artes Culinarias.

Irónicamente, hoy no tiene idea de cuándo obtendrá finalmente el diploma que acredite todos sus conocimientos en la confección de manjares, sino que en su propia mesa escasean los alimentos para ella, su madre que está incapacitada y no recibe seguro social, sus dos hijos (uno de ellos con ansiedad crónica) y su esposo que no ha podido regresar al trabajo y aun no recibe la ayuda de desempleo.

Apenas se mantiene con la ayuda del PAN, pero al estar todos en la casa la situación se complica y la llena de frustración.

“A mediados de mes eso es algo que te ataca: abrir la alacena y ver qué le voy a hacer de desayuno a los chicos, calcular que si tengo tres mesturas vamos a ver cómo las trabajamos… A veces tengo que decidir entre el almuerzo y una cena sencilla o al revés, un almuerzo sencillo y la cena más fuerte para que no se acuesten sin comer. Nunca me imaginé vivir algo así. Uno está a la defensiva en cuanto al tiempo de huracanes, pero a una pandemia de esta magnitud que lo que hace es cobrar la vida de los seres que uno ama, yo no estaba preparada”, contó Blanca.

En el caso de su madre que tiene 61 años y sobre una decena de condiciones de salud que obligan a una dieta específica, la escasez de ingreso y la falta de acceso a alimentos se complica. Blanca detalló que los sus riñones de su mamá no funcionan bien y para que no se sigan dañando tiene que invertir en ciertos productos que son más costosos. Asimismo la falta de transporte público y de otras alternativas le ha creado una mayor fuente de angustia porque tiene que ir a pie a la farmacia, lo que le consume una gran cantidad de tiempo. Incluso, hay uno de os medicamentos que no ha estado disponible en días recientes.

“La farmacia tiene conocimiento de la situación, pero le ponen muchas trabajas a uno y en cuanto a la medicación de mi hijo menor los médicos no están trabajando”, lamentó al tiempo en que echaba un largo suspiro.

Aun ante este cuadro, Blanca asegura eso no es lo único que le preocupa y no quiere terminar la entrevista sin decir que tiene una vecina con inmovilidad en parte de su cuerpo y dificultades en el hablar, que no tiene familia y tampoco sabe si tiene alimentos porque más allá de los almuerzos calientes que durante dos semanas les hizo llegar la administración del residencial en el que viven, si no es por la ayuda de los vecinos, esa mujer posiblemente no resistiría estos cambios tan drásticos.

“Hay muchos envejecientes con necesidad y condiciones de salud, sin nadie que los ayude y que se les dificulta hacer una fila, quizás tienen problemas de sus facultades mentales. Todo esto es bien triste”, afirmó.

Crónica 3- Keyla

Por otro lado, Keyla Avilés de 44 años, padece de diabetes, hipertensión, asma y tiroides. Sus dos niños de seis y 11 años están diagnosticados con autismo y toda su familia vive en Estados Unidos. Apenas recibe una ayuda de $200 al mes que no le da para cubrir el costo de los alimentos con las particularidades que necesitan.

“Si vamos a ver no te da. Por ejemplo, el paquete de arroz que siempre se conseguía a 99 centavos ahora está en $1.50 así vas sumando con todo lo que ha subido de precio. Uno trata y a las dos semanas tienes la nevera vacía y más que por todo lo de salud tengo que comprar cosas dietéticas que están a sobreprecio. Por mis vecinas es que he podido bregar con esto. Entre nosotras nos ayudamos. Cuando falta el paquetito de arroz, cuando te falta una latita de algo vamos donde la otra a ver si ella tiene. Así es que hemos vivido entre dando y cogiendo, ayudándonos entre nosotras mismas”, explicó Keyla.

Al reflexionar sobre la situación Keyla expresa mucha rabia por el discrimen que puede ver en redes sociales y en medios de comunicación en torno a las personas que reciben ayudas federales para la comida.

“El nene mayor mío tiene otras condiciones de salud, padece del corazón y tiene escoliosis que es una deformidad en los huesos. Yo brego solita con ellos. Y con todo esto uno entra en desesperación. Te hablo claro, yo esto lo he sentido, lo he llorado”, cuenta sin poder evitar que las lágrimas salgan nuevamente. “La gente se cree que porque uno coge cupones tiene de todo y eso no es así. Hay mucho discrimen y más cuando tienes niños con autismo, qué tú le vas a explicar si ellos no te van a entender”, manifestó.

A Keyla tampoco le gusta escuchar a la gente que en tiempos normales se lamenta de sus jornadas laborales cuando ella quisiera poder llevar una rutina que incluya poder desempeñarse como programadora de computadoras que fue lo que estudió.

En muchas ocasiones ha pensado mudarse con su familia, pero incluso para eso necesita un dinero que no tiene. “Sería una buena opción por la salud de los nenes, pero no se me ha hecho fácil, la gente se cree que es así de fácil, pero sin dinero no”, enfatizó.

Para balancear todas las trabas que enfrenta, le ha dado una mano a los vecinos y en ocasiones ha ido a bañar y darle de comer a algunos envejecientes que están solos gracias a la organización comunitaria que vela para que nadie se quede en el abandono.

“Yo espero que la gente entienda lo que algunos estamos viviendo”, declaró Keyla.

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