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Suculentas por una economía solidaria

Por Jaime Torres Torres

Luquillo – La sábila ornamental parece un cactus, pero realmente es una suculenta, especie de planta en miniatura con ramitas verdes de puntos blancos, bordeadas de espinas que no lastiman.

Sí, espinas que no lastiman y es una de las plantas artesanales de la bióloga Jessica Rodríguez, cuyo cultivo depende esporádicamente de solo un par de gotitas de agua para crecer y reproducir sus retoños, en espera de que alguna mano amiga prolongue su propagación mediante el trasplante a la tierra o a un tiesto.

En tiempos en que el reto de no pocos es reinventarse para reinventar la Nación, Jessica explica que las suculentas varían de tamaños y colores. “Vienen en varios colores, pueden ser blancas, rosadas, violetas y verdes. Algunas tienen espinas, otras no. Algunas tienen hojas, otras no. Vienen en miniaturas y vienen gigantes”, señala en alusión a la variedad de sábilas, kalanchoes y echeverrias que expone en la Feria Agrícola y Artesanal de Luquillo.

El patrocinio de esta expresión cultural, de precios muy módicos, como $5, $4, $3 y hasta $2, redunda en el fortalecimiento de una economía solidaria a través de la autogestión.

“Muchas personas no conocen que los cactus provienen de las suculentas. Esa es la familia de donde se derivan. Tenemos toda la variedad, incluyendo cactus. En mi hogar propago estas plantitas. Con los sucesos de María, perdí todas mis plantas y tuve que comprar a agricultores locales que las cultivan y venden”, señala Jessica, portavoz de la Feria Agrícola y Artesanal de Luquillo, que se celebra cada dos sábado (el segundo y cuarto del mes) de 9 a.m. a 2 p.m. en la Plaza de Recreo, a pasos de la playa en el sector conocido como La Pared.

Más que un negocio es un servicio a la comunidad el que ofrecen Jessica y su hermana Zulmarie, artesana certificada por Fomento Industrial. No le vacían el bolsillo a la gente, sino todo lo contrario: le ofrecen lo que difícilmente encontrarán en otro lugar.

La  línea de Jessica consiste, además de las suculentas, de bromelias, tiestos de arena, piedra y de toallas recicladas. “Tengo dos artesanos que me colaboran con las ‘caromas’, un tipo de tiesto que se utiliza para el bonsai, pero que ahora están de moda para las suculentas y los cactus. Están hechos a base de arena, cemento y papel reciclado. Son de diferentes tamaños y formas. Siempre los tenemos disponibles en las ferias con plantitas o solos para que cada persona coloque su planta favorita. Los otros tiestos los confecciona mi hermana, que también es artesana certificada. Ella corta toallas del tamaño deseado, las sumerge en cemento, las deja secar y en ocasiones los pinta”, explica Jessica, que recibe materia prima de la propia comunidad.

“Exhortamos a las personas que tengan toallas que ya no utilizan que las traigan y nosotros les damos buen uso”.

La próxima Feria Agrícola y Artesanal de Luquillo será el próximo sábado 27 de enero. Allí estarán Jessica y sus compañeros agricultores y artesanos. “A pesar de que soy bióloga y me gustan las plantas y la naturaleza, nunca me vi sembrando plantas. Hasta los 26 años no toqué un tiesto ni la tierra. Me empezaron a regalar orquídeas, porque me gustan las flores y de las orquídeas salté a las bromelias porque quería hacer un jardín en la casa. Una vez las comencé a propagar en mi huerto casero, conocí los nombres y cuidados de los distintos tipos de plantas. Me invitan a la feria de Luquillo y así comenzó todo, incursionando luego en el mundo de los cactus y las bromelias porque las personas las piden”, abunda Jessica sobre sus inicios en el arte del cultivo de las plantas exóticas que no dependen de mucha agua y que se atemperan tanto a las temperaturas altas como bajas.

El próximo sábado 27 la Feria Agrícola y Artesanal de Luquillo, proyecto respaldado y promovido por el alcalde Jesús Jerry Márquez, recibirá un invitado muy especial: el trompetista Charlie Sepúlveda. “Charlie y su grupo The Turnaround nos harán el honor de tocar en la feria. Estarán en tarima de 12 del mediodía a 1 p.m.”

Es indiscutible la relevancia social, cultural y financiera de iniciativas empresariales, como las de Jessica Rodríguez, inspiradas en la autogestión y subsidiaridad. Es importante, más que nunca, respaldar lo de aquí porque el dinero no emigra y permanece en manos boricuas deseosas de reinvertir en la Nación.

“Los ciclones no permitieron que en las tiendas las personas pudieran encontrar frutas, huevos y vegetales, cuando nosotros los teníamos disponibles a pesar de todo lo que sucedió. Es importante que apoyemos el comercio local porque estamos respaldando personas trabajadoras puertorriqueñas que se esfuerzan cada día por sacar el País hacia adelante y están presente apoyando la economía en beneficio para todos”.

Para ordenar suculentas, bromelias y tiestos pueden contactar a Jessica Rodríguez en Jesse’s Garden comunicándose al 787-605-7948.

Amor a manos llenas en Loíza

Texto y Fotos: Jaime Torres Torres

Loíza – A veces la alegría se puede tocar, abrazar, besar y oler.

Es posible cuando el amor se multiplica y comparte en gestos de desprendimiento que sin gran esfuerzo solo entrañan la donación de talentos, tiempo y tesoro.

No es dar, es darse, como versa la máxima cristiana.

La solidaridad con las causas nobles despierta simpatías y empatías.

La gente se siente bien; su autoestima se fortalece y la cotidianidad, con la secuela de infortunios e incomodidades que acarrean catástrofes climatológicas, como el huracán María, se sobrelleva con arrojo y gallardía.

Esa fue el sentimiento general que imperó durante la celebración del Día de Reyes en Loíza, Ciudad de la Tradición.

El Parque Histórico Cueva María de la Cruz, empresa municipal que abrió sus puertas al turismo local e internacional con visitas con guías al complejo de cavernas y talleres de confección de turbantes y toques de bomba, fue el escenario donde se recreó un enorme circo que recibió a centenares de niñas y niños que, acompañados por sus padres, tíos y abuelos, gozaron de lo lindo con un programa variado, concebido como un compromiso sincero por su bienestar.

Casas de brinco, inflables, payasos, estaciones de golosinas y refrescos, almuerzo, perros calientes, juguetes, sorteos de regalos y un programa artístico matizado por valores y mensajes asertivos orientados a fomentar el amor propio del pueblo loiceño fue el saldo de esta actividad que, lamentablemente, pasó inadvertida por los medios del País.

Desde Piñones hasta Parcelas Vieques, de puente a puente, Loíza se confundió en un abrazo fraternal. La paz germina en la Ciudad de la Tradición, que supera antagonismos generacionales en comunidades como Las Cuevas y Villa Cañona para sembrar semillas de reconciliación y asumir unidos la reconstrucción del pueblo.

“Vamos a hacer todas las actividades que sean necesarias para unir a nuestras comunidades. Eso de que en Loíza hay comunidades divididas pasó a la historia. Loíza es uno solo. Dios los cuide”, dijo la alcaldesa Julia M. Nazario Fuentes al dirigirse a la concurrencia y al agradecer la cooperación de la Fundación Ricky Martin y del reguetonero Tito El Bambino por la donación de juguetes, entre otras personalidades y entidades.

La actividad, que la folclorista Zora Moreno y el señor Virtuoso Rivera ayudaron a organizar, comenzó con la presentación del Grupo de Teatro Experimental. Mientras Zora narraba un cuento los Reyes en sancos, representados por Alexis Ortiz (Gaspar), Lino Rivera (Melchor) y Rocío del Mar Bernard Moreno (Baltazar) caminaron desde la Cueva María de la Cruz para interactuar con parte de los niños frente al escenario.

Minutos después, en una carpa localizada justo al frente de la cueva que alberga unas enormes colmenas de abejas, Tere Marichal narró cuentos interactivos sobre los Reyes Magos en tiempos del ciclón San Felipe y la historia de Juan Gandules, el de “los ojos azules, la camisa al revés y que no tenía zapatos”.

Intercalando láminas de dibujos en un mueble de madera que simuló la pantalla de un televisor, Tere promovió la autogestión a la vez que también educó sobre la urgencia del reúso y reciclaje de materiales en la confección de títeres y muñecos.

“La tradición reina en Puerto Rico y ningún viento podrá arrasar con nuestra cultura”, afirmó la artista, reconocida por el personaje “María Chusema”.

Mientras, a pocos pasos, la joven madre Pilar Segón observaba junto a su hijo Jaen el despliegue de talentos de Agua, Sol y Sereno, de Emergency Circus, con sus trapecistas y payasos, y el grupo Chiclets.

“Esta actividad es muy necesaria para nuestros niños. A pesar de que hemos pasado por momentos difíciles después de los huracanes tenemos la esperanza de que Puerto Rico se va a levantar”, señaló Pilar.

El pintor loiceño, de fama internacional, Samuel Lind recorrió feliz los alrededores del Parque Histórico. Su expresión de complacencia espiritual se percibía con facilidad al ser testigo del gozo de los niños.

“Esto está buenísimo. Es una actividad que no se hacía mucho y están todos los niños de Loíza. Esto es pal’ pueblo en el Día de Reyes. Hay que encomiar eso. Tiene mucho respaldo, hace falta. Loíza es la juventud y sus muchachos y niñas. Es la población más alta. Por eso hay mucha esperanza porque con ellos se trabaja la cultura”, comentó Samuel, cuyas obras estarán expuestas nuevamente en la reapertura de la muestra “La Cultura Loiceña en Tiempos de las Fiestas de Santiago Apóstol”, que describe como “un paseo por la cultura de Loíza y el tiempo”.

“Estamos combatiendo el estigma de que a Loíza no se puede ir. Es todo lo contrario. Tenemos mucho que ofrecer a Puerto Rico y al mundo”.

En la tarima el grupo juvenil e infantil Belelé impartía melaza y colorido a la fiesta con su espectáculo musical de bomba, plena y las coreografías de sus bailadores que pedían piquetes a los tocadores de los barriles primo y buleador.

Al final, abrieron paso a un soberao imaginao en la tarima del Parque Histórico en el que chicas y uno u otro caballero bailaron bomba. Ayer la alcaldesa Julia Nazario anunció que Belelé participará en el próximo Desfile Puertorriqueño en Nueva York, invitado por la Fundación Ricky Martin.

A pocos metros, sentados tranquilos en el regazo de la Cueva, la familia Osorio Quiñones escuchaba y se deleitaba con la actividad, acariciada por las frescas brisas de enero.

“Es una actividad bien organizada y lo más que me llama la atención es el ambiente de seguridad, muy familiar”, resaltó Rogelia Osorio mientras su madre Rogelia Quiñones elogió la iniciativa de la administración municipal.

“Los niños aprenden a compartir y a socializar. Eso es muy necesario”.

Al atardecer se sortearon varios regalos y certificados para compra de combustible y alimentos, en tanto el actor Jorge Luis Ramos y su esposo, el productor Vicente Castro se preparaban para proyectar en una pantalla la película “Promesa de Reyes”, rodada en Loíza durante 2003.

Más de un centenar de personas permanecieron hasta el final para conocer la historia inspirada en las luchas de Adolfina Villanueva, mujer que derramó su sangre en defensa del lar loiceño durante una operación de desahucio efectuada en 1980 en el sector Tocones.

Los niños se marcharon con sus juguetes y la vivencia imborrable de un Día de Reyes inolvidable por el amor que recibieron a manos llenas y la confirmación de que el futuro sonríe en la Ciudad de la Tradición.

Los mejores 27 discos del 2017

Jaime Torres Torres

Periodista y Conocedor Musical

A pesar de la crisis financiera que afecta al País, la producción discográfica local no se detuvo durante 2017.

Con la llegada del Año Nuevo es necesario reconocer la excelencia de las grabaciones realizadas por los artistas puertorriqueños, incluidos los de la diáspora.

El orden que sigue a continuación obedece a los criterios de selección de este periodista, que incluyen interpretación y arreglos, originalidad, calidad de grabación, notas discográficas y diseño de carátula, entre otros.

2017, hemos de reconocer, fue el año de los sencillos. En ese sentido, no se puede pasar por alto el reciente lanzamiento del corte “Entre amigos… Después de la tempestad” de Luis González, Nino Segarra y un junte de primerísimos soneros y músicos de la salsa.

Los 27 de 2017 están a su alcance en establecimientos locales, como la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular en la Calle Fortaleza en el Viejo San Juan (787-724-7165) y en las tiendas digitales. ¡Feliz y próspero 2018!

Los 27 de 2017

1- Javier Fernández: The Eternal Classic II Tributo a los Soneros

Tributo a Cheo Feliciano, Ismael Rivera, Chamaco Ramírez y Marvin Santiago, con los soneros Herman Olivera, Osvaldo Román, Pichie Pérez, El Canario y Rubén Emmanuelli. El Big Band de Javier Fernández es fenomenal.

2- Coco Barés: El laberinto del Coco

Proyección mundial de la bomba puertorriqueña revestida de nueva instrumentación y armonías que evoca los experimentos de Cortijo con La Máquina del Tiempo en la década del 70.

3- Papo Vázquez: J. S. Bach, Goldberg Variations

Una producción del Teatro Pregones en la que el cuarteto de jazz del trombonista boricua se acerca a la obra del célebre Joan Sebastian Bach.

4- Ecos de Borinquen: El Alma de Puerto Rico

La música campesina de Borinquen; la decimilla y la décima, el cuatro y los trovadores que improvisan en la tradición de Vicente Martínez Espinel, con una documentación literaria completa. Un disco distribuido internacionalmente por el Instituto Smithsonian.

5- Brenda Hopkins Miranda: Puentes

Un puente musical que integra parte de la tradición de nuestros grandes compositores al jazz y la aportación vocal de un grupo de respetables cantantes.

6- Jon Secada: To Beny Moré With Love

El Big Band de Charlie Sepúlveda rinde tributo con arreglos de Ray Santos al Bárbaro del Ritmo, cuyo centenario se conmemorará en 2018. Como vaticinamos, este disco ganó el Grammy Latino.

7- Pleneros de la 23 Abajo: Bembé en la 23

Engalanada su carátula con un tapiz de Ramón López, quien aporta las notas discográficas, Roberto Cipriani evoca la tradición de la Plena como periódico oral de los barrios populares.

8- Eddie Palmieri: Sabiduría

Jazz latino al estilo avasallador e innovador del Maestro Palmieri, quien se encamina a su sexta década como el indiscutible Sol de la Música Latina.

9- Michelle Brava: Alma mía…

Un cuarteto de jazz acompaña a La Brava en un cancionero del bolero tradicional incorporado al estilo libre del filin.

10- Carlos D’ Castro: Ese bolero es mío

Un tributo de altos honores al Bolerista de América, Felipe Pirela.

11- Oscar Hernández & Alma Libre: The Art Of Latin Jazz

Repertorio original en el que el reconocido pianista de padres boricuas demuestra su conocimiento del lenguaje del jazz y que puede ir mucho más lejos de la Salsa, expresión que cultiva con su Spanish Harlem Orchestra.

12- Oskar Cartaya: Bajo Mundo

El bajista de fama internacional presenta un repertorio ecléctico en el que brilla como compositor y demuestra su dominio de su instrumento acústico y eléctrico.

13- Danny Rivera: Sinfónico

Realizado con la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo, el cantante nacional evoca en un cd y dvd los capítulos más exitosos de su carrera de casi seis décadas.

14- Carlos D’ Castro: Ars Suptilior

Tributo a los Reyes del Mambo Tito Puente, Machito y Tito Rodríguez. Homenaje a la época de oro del Palladium y a los bailadores.

15- Yanni Mercedes: Dando cara

La mejor producción de salsa grabada por una fémina durante 2017. En los arreglos y dirección musical intervino Eric Figueroa.

16- Julito Alvarado: Mi pueblo

Latin jazz original. Otra prueba de la sapiencia musical y el sentimiento del trompetista graduado de Berklee, que dedica las fusiones de sus obras a su natal Ciudad Señorial de Ponce.

17- Plena Libre: Amor en el camino

Composiciones originales inspiradas en los sentimientos por el País, la compañera amada, la cultura y el amigo que se marchó a la otra vida.

18- Negroni’s Trío: New Era

La fusión del jazz con el pop, el hip-hop y otras corrientes, con arreglos ingeniosos que renuevan estándares, con varios cantantes invitados.

19- Lizbeth Román & Los Duendes Invisibles: La Otra Ruta

Grabado en vivo en Nueva York, la cantautora, guitarrista y actriz desnuda filosóficamente sus sentimientos y emociones a ritmo del rock, trova, rumba, bolero y blues, entre otros géneros.

20- Residente: Residente

El concepto universal de Residente evoca el trabajo editado en 2000 por Rubén Blades y Editus con “Mundo”. Música basada en su ADN, como versa la nota discográfica, que lo llevó a recorrer varios continentes donde colaboró con artistas de otras latitudes y culturas que confirman que la música es una.

21- Edwin Colón Zayas: Trascendencia

El virtuoso del cuatro escala otro peldaño en sus experimentos y descubrimiento de las posibilidades inagotables con el instrumento nacional. Aquí el fenecido José Lugo grabó sus últimos solos de piano.

22- Plena Adentro: Rompecabezas

La plena en su esencia; en su forma pura; con su elemento narrativo como virtud principal y la percusión en un rol protagónico. Una de las sorpresas más gratas del 2017.

23- Miguel Zenón: Típico

La compenetración de un cuarteto de jazz; taller de Miguel, Luis Perdomo, Henry Cole y Hans Glawischnig en el que cada pieza es fundamental. Un concepto que amplía trabajos previos, como “Jíbaro”. Jazz ‘straight ahead’ del corazón y la conciencia de este saxofonista muy orgulloso de su identidad y herencia cultural que enriquece con su sensibilidad hacia el jazz.

24- Tito Rodríguez Jr.: Transición

Con Gilberto Santa Rosa de invitado especial, Tito Jr. regresa con un disco de salsa a la medida del bailador, en el que se esmera por impartirle continuidad al legado de su padre, el inmortal Tito Rodríguez.

25- Mapeyé, Pancho Amat y Christian Nieves: Son… de Cuba y Puerto Rico

Un acercamiento original al legado de los grandes compositores de las dos Antillas mediante un abrazo amistoso entre el cuatro y el tres cubano. ¡Una joya!

26- Charlie Aponte: Pa’ mi gente

Nuevamente Charlie demuestra que hay vida después de El Gran Combo. Una propuesta realizada con su orquesta, cuya secuencia apela al pueblo, con espacio para el romance, la bohemia y la fiesta.

27- Andy Montañez: 55 años de historia

Paquete de compacto y devedé en que El Niño de Tras Talleres celebra sus 55 años de trayectoria, con versiones de sus grandes éxitos como solista grabados en vivo en Colombia con la orquesta de Diego Galé.

La Ñapa

Papote Alvarado y el Grupo Esencia: 20 aniversario

20 años de resistencia cultural. Varios estrenos y una colección de plenas, bombas y salsa, que confirman la diversidad en el talento de Esencia, orgullo de La Cuarta en Ponce y todo Puerto Rico.

De luto la Salsa: murió el sonero Piro Mantilla

Por Jaime Torres Torres

En el muro de su hija Blanca hay un crespón que anuncia que los salseros del mundo estamos de luto.

Y no hay duda que sí porque murió su padre Piro Mantilla, el primer cantante del Apollo Sound de Roberto Roena y el intérprete de los éxitos, a juicio de este periodista, más populares de esta agrupación.

Nadie ha interpretado como Piro el bolero “Soñando con Puerto Rico” de Bobby Capó, estampado en el primer álbum de la orquesta para el sello Fania Internacional, editado en 1969.

Cuando el Apollo celebró su vigésimo quinto aniversario en la Sala de Festivales Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes, Piro -avasallado por la emoción- declamó parte de su letra mientras el público que desbordó el recinto le reciprocaba con un estremecedor aplauso.

Eso se puede apreciar en el cedé y devedé “Roberto Roena y su Apollo Sound En vivo desde Bellas Artes”, distribuido por el sello Musical Productions del fenecido Tony Moreno.

Quien firma esta nota póstuma estuvo allí cubriendo para un diario de circulación general y puede dar fe de que Piro fue el cantante más aplaudido del inolvidable espectáculo producido a mediados de la década de 1990 por José Rafael Dueño.

El año pasado, en una entrevista a Roberto Roena, el bongocero, bailarín y director de orquesta reconoció que Piro fue fundamental en el éxito del Apollo Sound, con la salvedad -en una nota al calce de este redactor- de que el primer disco de Roena tras su salida de El Gran Combo fue con Los Megatones y el cantante fue el panameño Camilo Azuquita.

“Parte del éxito del Apollo fue el sonero Piro Mantilla, que cantaba y tocaba congas con un trío en el Black Angus en Miramar. Era un cantante diferente. Lo invité para la orquesta y aceptó. Yo no quise estar robándole músicos ni cantantes a nadie. Por eso Piro entró”, recordó Roena al aludir al sonero que popularizó “Tú loco, loco, y yo tranquilo”, “Mandingoré”, “El traqueteo”, “Chotorro”, “Te lo voy a jurar”, “El sordo”, “El escapulario” y el bolero “Soñando con Puerto Rico”, que aparece -como confirmación del impacto de su paso por esta banda- en la recopilación “Pa’ fuera” de 1972.

Siempre me pregunté porqué Piro, tras popularizar éxitos que casi medio siglo después el pueblo le pide a Roena que toque, no formó parte del frente de cantantes de la Fania All Stars y que a su salida de la orquesta en 1971 la compañía no lo retuviera.

A Piro le sobraba originalidad, autenticidad y conocimiento del difícil arte del soneo o la improvisación salsosa. No se parecía a nadie, en una época en que la referencia eran cubanos como Beny Moré, Miguelito Cuní y otros.

Pero a su salida del Apollo Piro Mantilla fue firmado por la Velvet, discográfica con sede en Venezuela y una sucursal acá, desde donde proyectó su carrera como solista hacia Colombia, Panamá, Perú y otros países.

Piro Mantilla y su Conjunto se establecieron con álbumes como “Mala cara” y “Como es”, entre otros.

El año pasado, me contó Javier Santiago, director de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, que varios de sus nietos asistieron al retro pulga salsero buscando parte de sus primeros discos como solista. Y encontraron en el formato de vinilo elepés con éxitos como “El buen borincano”, “Pequeña gitana” y otros.

Piro fue tan exitoso en su etapa posterior a su salida del Apollo que lo recuerdo amenizando una fiesta patronal en mi pueblo Río Grande, con la plaza tepe a tepe. Piro alternó con la Sonora Ponceña en las fiestas de 1977 y jamás olvidaré la escena de su firma de autógrafos y saludos a sus fans, mientras caminaba entre el público en una plaza en la que no cabía un alma.

Aquella noche los locutores y maestros de ceremonia Chilo Torres y Papuso Estrada se desbordaron en elogios hacia su persona. Y sepan que cantó “Soñando con Puerto Rico” y “El escapulario”, éxitos que nadie interpretó como él en el Apollo Sound.

Piro, quien también grabó con Cuchón y en la década de los 80 se reencontró con Roena y el Apollo Sound, grabando un álbum junto a otros cantantes pero sin mayor trascendencia, cantaba cuando su salud se lo permitía.

Mas se debe documentar en este In Memoriam que, tristemente, fue subestimado por sectores de la industria, que con mezquindad, pretendían vender homenajes y bailes sin los contratos y la remuneración correspondientes.

Su hija Blanca Mantilla, portavoz del grupo Leyendas de la Salsa, denunció en Facebook uno de sus sinsabores con los promotores que se dedicaron a explotar el nombre de Piro.

Aquí parte del texto:

“Hoy quiero comunicarles el porqué mi papá, el maestro Piro Mantilla, quien fue el primer cantante del Apollo Sound, no podrá ir a participar en el merecido homenaje que le van a celebrar al maestro Roena, por sus 60 años de carrera artística, el 25 de octubre. Por motivos fuera de mi voluntad y por no haberse tratado con el debido respeto, y atención. Pues a él no se le invitó formalmente, y no va a estar en el homenaje. Yo estaba en espera de una llamada que nunca se dio. Nunca se me llamó ni tan siquiera, con ese detalle. […] Como a mi padre no le van a dar su lugar, ni en la promoción, ni tampoco en el show, como se debe; entonces no puede ir a sentarse en una sillita, porque él es un cantante de primera; no un espectador más”, publicó Blanca al recordar que Piro era una persona de la edad dorada que ya no estaba tan activa como antes.

En la hora de su deceso, sin embargo, su obra lo inmortaliza. Ahora que la diáspora se nutre de los boricuas que se marchan tras la catástrofe del huracán María es innegable que no pocos tararearán estremecidos por la nostalgia la letra de “Soñando con Puerto Rico”.

Yo, no puedo ocultar

el orgullo que siento

ser puertorriqueño.

Y que mi pensamiento

no importa donde voy

me fuga hacia la Islita

no importa donde voy

a la Tierra Bendita

mi pensamiento

vuela”.

Descanse en Paz, Maestro Piro Mantilla.

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La Bandera de la Plena

Por JaimeTorresTorres

Cuando se escriba la historia de la música folclórica puertorriqueña habrá que reconocer, agradecer y documentar para la posteridad que Gary Núñez y Plena Libre fueron los cultores y exponentes del género más consistentes de finales del Siglo XX y las primeras dos décadas del Siglo XXI.

No es una aseveración caprichosa, sino la pura verdad. En casi 25 años, por el frente de la orquesta de plena y bomba han desfilado primerísimos intérpretes como Richard Martínez, Giovanni Lugo, Víctor ‘Toro’ Muñiz, Pole Ortiz, Wichie Camacho, Kalie Villanueva y Emanuel Santana, entre otros.

Los panderos de Plena Libre han sido depositados en las diestras manos de Rafi Falú, Charlie Pizarro, Israel Vélez y otros maestros del tambor de mano.

Y en 25 años de carrera, con 16 discos editados, han enriquecido el pentagrama plenero con las composiciones de Gary y con los clásicos de Mon Rivera, Cortijo e Ismael y Ángel Luis Torruellas, a quien incluso en 2005 grabaron en la producción “Evolución”.

Plena Libre, incluso, ha recorrido el Planeta y, de alguna manera, en honor a la verdad su proyección internacional de la plena abrió puertas a Los Pleneros del Truco y al Grupo Esencia.

Por eso, aún en los tiempos pos María, no puede pasar inadvertido un nuevo lanzamiento discográfico de la agrupación que, en una afirmación sincera de este periodista, ha sido la bandera de la plena boricua en el Planeta.

En la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, en la Calle Fortaleza en el ViejoSan Juan, ya está a la mano de los melómanos la producción “Amores en el camino”.

Y es casi providencial porque el saque es la plena “Puerto Rico”, cuya composición comparten Gary y el cantante Emanuel Santana. Con un preludio en danza puertorriqueña, la cadencia plenera se libera al compás del estribillo “No hay Tierra más bella/más bella que la mía”, en que se resalta la hermosura de nuestro archipiélago en un discurso de reafirmación patriótica, complementado por un solo del cuatrista Christian Nieves. El mambo de los trombonistas Rafi Torres, Nicolás Márquez, Lester Pérez y Randy Román y los efectos de cuerdas del tecladista Carlitos García sellan la excelencia de “Puerto Rico”, digna de difusión para subir la moral tras el sopetón de María.

https://m.youtube.com/watch?v=5r3wDSCLH_w

De la tradición loiceña, con los efectos de violines y los barriles de Víctor Vélez, el seis corrido “Bambulaé” imparte variedad a la producción que continúa con la confesión romántica de “A son de Plena”, que canta Víctor y con espacio para un solo de piano y otro de trombón de Rafi Torres, promoviendo Gary el protagonismo de sus músicos.

La secuencia sigue con “Lo que tiene ella” (“¿Qué es lo que tiene ella?/Que yo trato de olvidarla/y el corazón no me deja”), otra interpretación muy comercial de Emanuel, con solos de timbales de Manolito Rodríguez y del trompetista Luis ‘Perico’ Ortiz.

“A la mala no”, en el ritmo oriza que evoca a Maelo y Cortijo, es una respuesta al desamor y al desprecio, con la exigencia de respeto y cordialidad en la relación. Aquí se escucha lo que parece un tambor de acero, logrado en el teclado por Carlos García.

Otra plena, melosa e irresistible, es “Como te quiero yo” con un coro pegajoso que versa: “No, claro que no/tú no me quieres/como te quiero yo”. El solo de Rafi Falú en el requinto y la moña de trombones es otra experiencia auditiva fascinante.

La intensidad plenera baja un poco con la composición instrumental “Solitaria”, una fusión de jazz con bomba gracimá que Gary y su hijo Luis Gabriel dedican a Don Oscar López Rivera, con solos del líder en el ‘baby bass’, de Víctor en el barril y de José ‘Furito’ Ríos en el saxofón tenor.

A ritmo puro de seguidor, punteador y requinto Plena Libre rinde tributo al fenecido Kalie Villanueva y estrena en la grabación el tambor conocido como timbita de plena. “Recordando un amigo” es un gesto sincero de Plena Libre y sus cantantes Víctor y Emanuel.

“Un minuto de silencio/un minuto de silencio/no podrá calmar la euforia/vamos a sonar panderos/vamos a sonar panderos/hasta que llegue a la Gloria”.

Con el réquiem plenero al inolvidable Kalie Villanueva, que invita a pensar en los plenazos callejeros, se podría afirmar que finaliza por todo lo alto lo nuevo de Plena Libre.

Gary, sin embargo, redondeó con una ñapa: la plena “Por la ventana”, estrenada en la pasada Navidad.

“Amores en el camino” es otro disco merecedor de un reconocimiento entre lo más sobresaliente de 2017.

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Histórico junte salsero por Borinquen

Por JaimeTorresTorres

El trompetista Luis González alquiló una guagua y desde San Juan se trasladó junto a un grupo de reconocidos salseros al estudio de Nino Segarra en Sabana Grande.

Allí, el pasado 4 de noviembre, ocurrió un milagro musical: la grabación del sencillo “Después de la tempestad… ¡Puerto Rico se levanta!”

Una ofrenda de amor y esperanza para el pueblo, realizada por Nino y El Tsunami de la Salsa con una batería de experimentados cantantes, como Guillo Rivera, Moncho Rivera, Pedro Brull, Lefty Pérez, Rafi Andino, Josué Rosado, Agustín Marrero, Ricky Ramos, Eric Pabón, Jorge Nicolai, Kriptony Texeira, Kenny Cruz, David Morales, Nino y Carly Rivera en los coros.

Lo más grande del proyecto, que reunió a músicos como Ceferino Cabán, Moisés Cancel, Julio Loyola, Alexis Pérez, Pedro Montañez, Anthony Rodríguez y el propio Tsunami, es que es un obsequio para el pueblo.

La radio, con La Z en la delantera, ya la está tocando y en los próximos días alrededor de mil discos, con su vistosa carátula, serán distribuidos gratuitamente.

Luis observaba imágenes de la devastación del huracán María y se comunicó con su amigo Nino Segarra para compartir su inquietud de dedicar una canción a Puerto Rico, sin imaginar que su colega pensaba precisamente lo mismo.

“Yo le debo mucho a Puerto Rico. Cuando compartí la idea con Nino, él tenía el mismo pensamiento. Nino ya estaba componiendo la canción. Tenía una estrofa y el título. Nino hizo el arreglo, consiguió los músicos y yo los cantantes”, explicó Luis, quien contactó a los artistas mediante mensajes de texto que todos los que grabaron respondieron en la afirmativa.

La mañana del sábado 4 de noviembre manejaron hacia Sabana Grande. Partieron de las inmediaciones del Hospital del Maestro en Hato Rey, manejando por el Expreso PR-52, en dirección a Ponce, aunque se detuvieron en Coamo a recoger a Guillo Rivera.

“Grabamos, uno por uno, y al terminar el día nadie se quería ir. Fue un compartir entre colegas. Muchas fotos, muchos selfies y abrazos. Algunos fueron acompañados por sus esposas. Fue una experiencia histórica donde compartimos con soneros y grandes cantantes”.

Con desprendimiento encomiable, el personal cedió su talento. La letra de Nino inspiró los soneos que fluyeron fácilmente en el estudio y los versos del segmento en décima campesina que incluye la canción.

“Ellos mismos inspiraron sus soneos y es impresionante porque compartían entre amigos con respeto, sin problemas de egos. Fue un compartir precioso. Todo el mundo comió. Se llevaron alimentos. Nunca había vivido algo así. Es una cosa que si uno la planifica no sale. Todos cantaron con el corazón en la mano. Fue una gran experiencia”.

Hoy, por PR TV Canal 6, estrenarán el vídeo del proceso de producción en el estudio, pero con visuales de la Isla del Encanto, previo a la catástrofe de María.

Nadie cobrará un centavo. Es solo para uso promocional. Y conste: se invirtió dinero en la producción e impresión de los discos compactos.

“En ningún momento pasó por mi mente la idea del lucro. Esto es un regalo para mi Patria”, subrayó Luis González.

Nino, por su parte, comparte los sentimientos del Tsunami. Cuando recuerda que decenas de estudios de grabación fueron destruídos por María, agradece la bendición de que el suyo resultó ileso y pudo ser útil en la producción memorable de “Después de la tempestad… ¡Puerto Rico se levanta!”

“Para mí es un honor siempre ayudar a mi País y estoy orgulloso de ser puertorriqueño. Ya este tema lo he llevado fuera de Puerto Rico, como Colombia. La idea es ayudar a nuestro País”.

La experiencia con la batería de primerísimos exponentes de la salsa Nino la califica como “espectacular”.

“Fue un día intenso. Todos llegaron al estudio de mi casa en Sabana Grande. Que todos esos cantantes llegaran allí fue una experiencia muy bonita. Mi amigo Luis tiene un gran poder de convocatoria. Había algunos que hacía tiempo que no veía y otros con los que he compartido en tarima”.

Entre música, letra y arreglo, la producción apenas demoró cuatro días. “Es algo espiritual. Todo fluyó muy bien. Todos aportaron su talento y en poquito tiempo hicimos todo”.

Para Nino es la confirmación de la fuerza y el poder de la cultura popular, en particular la música, como instrumento de esperanza y aliento, útil para adelantar causas.

“Todos son talentos puertorriqueños, muchos con compromisos, pero se pudo hacer el junte. Todo se hizo en el estudio. Parte de las décimas son mías. Pero como no esperaba tantos cantantes, abrimos el tema para que todos participaran. Ellos aportaron gran parte de las décimas. Fue un trabajo en equipo. Es una canción que dura casi siete minutos y las emisoras la han sonado completa”.

El lado desconocido de Filiberto

Por Jaime Torres Torres

A mis manos llegó una extraña recopilación de canciones cubanas y puertorriqueñas conceptualizada y ordenada por don Filiberto Ojeda Ríos que, en la coyuntura del décimo aniversario de su martirio, acaecido el 23 de septiembre de 2005 en Hormigueros, revelan con elocuencia un rasgo desconocido por la opinión pública sobre el fenecido boricua.

Las circunstancias en que recibí el disco compacto son muy relevantes, pero no es prudente su dilucidación. Lo que sí importa, y es oportuno aclarar en la presente efeméride, es que la imagen de Filiberto ha sido demonizada por algunas poderosos medios que, con su silencio, ofrecen un servicio periodístico mediocre a la nación y al Mundo, sin demostrar un ápice de dignidad y respeto a su heterogéneo universo de lectores.

Podríamos comentar el perfil religioso-cristiano de Filiberto y sus esporádicos encuentros en el clandestinaje con el Arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, pero es menester reflexionar, para honrar la memoria del patriota, sus andanzas por el pentagrama.

Una fuente obligada es el libro “La Luz desde la ventana” (Conversaciones con Filiberto Ojeda Ríos). Publicado en

Portada del libro “La luz desde la ventana” de Luis Nieves Falcón, publicado por Ediciones Puerto.

2002 por Ediciones Puerto, en el capítulo “Al compás del son y otros ritmos”, su autor, el fenecido abogado y sociólogo Luis Nieves Falcón, revela que en Cuba, en el umbral de la década de 1960, nada más y nada menos, ¡Filiberto fue maestro de trompeta de Arturo Sandoval!

“Al llegar a Cuba audiciona con la orquesta de Obdulio Morales en el Club Tropicana y comienza a trabajar el mismo día. Con Morales, también trabaja en el Circo Nacional de Cuba, lo cual considera una de las experiencias más hermosas de su vida profesional. A las pocas semanas de estar en Cuba, pasa a formar parte de la orquesta del maestro Armando Romeo, la

cual acompaña el espectáculo en el Tropicana.

Allí, tiene la oportunidad de compartir la primera silla con el extraordinario trompetista Manolo Mirabal (El Guajiro), posterior integrante del Buena Vista Social Club. Mientras se desempeña como músico en el Tropicana trabaja en el Conservatorio de Cubanacán.

Ofrece clases de técnica de trompeta a jóvenes músicos cubanos, entre los cuales se encuentra Arturo Sandoval. Al enterarse de la existencia de estas clases, varios músicos de Camagüey, Matanzas y Artemisa le solicitan poder tomar las mismas, lo cual acepta hacer gratuitamente”, narra Nieves Falcón en su libro.

En Puerto Rico, Filiberto tocó con varias orquestas. Irónicamente, a los 16 años, revela Nieves Falcón, ingresó al Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico y se unió a la Banda del ROTC, que dirigía Rafael Alers.

Filiberto estudió en la Escuela Libre de Música de San Juan y aunque originalmente se sintió atraído por el clarinete, le confesó a Nieves Falcón que, por un error en la solicitud de admisión, se indicó que su interés era estudiar trompeta. En 1948, versa el libro, sustituyó un viejo cornetín por un instrumento que ganó en un concurso y que le entregó don Ernesto Ramos Antonini.

Ángel del Busto, Sixto Bello, Rafael Duchesne y Adrian Benjamín fueron algunos de sus profesores. Además, Filiberto fue trompetista de las bandas de música clásica y popular de la institución académica.

“Posteriormente, la escuela crea un sinfonieta dirigida por el profesor Guillermo Figueroa y en la cual participan algunos profesores y estudiantes. ‘Fito’ (como le apodaban) es uno de estos. En la sinfonieta es que comienza a conocer la música clásica, las oberturas de todas las óperas, los valses de Strauss y diversas marchas. Es el repertorio obligado de la escuela para actividades de coronación, graduaciones, conciertos y recitales. Finalmente, en unión a varios compañeros, forma un grupo para llevar aguinaldos en la época navideña. En ese grupo toca la primera trompeta”, reseña Nieves Falcón.

En Nueva York, orientado por el profesor Del Busto, estudió con Edward Treutel, del Conservatorio de Música Julliard, y con Carmine Caruso.

Acá tocó con las orquestas de Miguelito Miranda, con La Panamericana de Lito Peña, la Sonora Ponceña, la Happy Hills y en la Ciudad de los Rascacielos, con las bandas de Joe Valle y Vicentico Valdés, cuya orquesta alternó en el Palladium con las de Tito Puente, Tito Rodríguez y Machito.

Sobre su paso por la Sonora Ponceña en 1963, su fundador, el centenario don Quique Lucca, resalta sin ambages la sensibilidad y caballerosidad de Filiberto.

“Mi relación profesional y personal con Filiberto Ojeda fue de mutuo respeto. Él llegaba a Ponce los jueves, ensayábamos, tocábamos los viernes, sábados y domingos. Entonces, él se quedaba en casa con nosotros de tres a cuatro días, siempre muy caballero, muy respetuoso. Después se iba a San Juan los lunes. Así fue durante los 10 a 12 meses, en el 1963, que fue trompetista de la orquesta”, documenta don Quique en su autobiografía “La Sonora Ponceña: Al compás de una vida”, publicada en 2007 por The Poets’ Refuge en Nueva York.

Don Quique revela que era frecuente el tema de la política en sus conversaciones con Filiberto. “Hablábamos mucho de política durante los viajes a San Juan y me escuchaba con todo respeto. Él, muy atento, escuchaba mis argumentos y en ocasiones me decía: ‘Caray, ahora sí tú me has puesto a pensar’. Cuando vino a Puerto Rico, y durante una entrevista que le hicieron por la WPAB, él preguntó por mí y los de WPAB lo trajeron aquí. Yo me alegré de verlo y compartir de nuevo con él porque, gracias a Dios, siempre mantuvimos un buen aprecio. Yo sentí mucho la muerte de Filiberto”.

Un testamento diferente

A pesar de que posteriormente Filiberto Ojeda Ríos, asesinado por el FBI a la edad de 72 años , consagraría y sacrificaría su vida a la lucha por la liberación de Puerto Rico, la música siempre fue su fiel, leal e incondicional acompañante.

A veces, cuando se acercaba la Navidad, ya fuera con grillete en su domicilio o desde el clandestinaje, se las ingeniaba para configurar unas colecciones de canciones que grababa en casete -y más adelante en cd- que le obsequiaba a sus familiares, amigos y compañeros de lucha.

Detalle del disco cuyo repertorio fue escogido por Filiberto Ojeda.

La que nos ocupa, una de posiblemente dos o tres que recién llegó a nuestras manos, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, en la región Oeste, la reeditó en un disco compacto que apenas se consigue, posterior a su asesinato en 2005.

Se presume que Filiberto la grabó par de años antes. “Queridos compañeros y compañeras, esta selección musical la hemos confeccionado con mucho cariño para compartirla con quienes sabemos tienen un compromiso inquebrantable con nuestra lucha libertaria. Consta la misma de un escogido musical muy especial que incluye canciones patrióticas y clásicas del quehacer cultural histórico puertorriqueño al igual que del tradicional cubano. Es indudable que los puertorriqueños, como nación caribeña y latinoamericana, estamos obligados a dar cumplimiento al pensamiento de Betances y de José Martí, consistente en lograr una verdadera unidad caribeña que abra las puertas al desarrollo de la Federación de las Antillas. Estamos en el umbral del tercer milenio convencidos de que los años que se avecinan serán años de arduas luchas, de muchos sacrificios y de definición encaminada hacia nuestra patria libre y soberana. Vivimos para ello porque somos patriotas y revolucionarios. Vivimos para ello porque la libertad, la igualdad, la humanidad y el decoro constituyen el derrotero de nuestro pueblo. Estamos convencidos de que la libertad, no importe cuanto tiempo nos tome para alcanzarla, será irreversiblemente nuestra. No obstante, sabemos que cuando luchamos vivimos como hombres y mujeres libres. La libertad la cargamos en nuestro espíritu; la llevamos en nuestras almas y la ejercemos día a día en nuestras vivencias y luchas. Para todos, un fuerte abrazo patriótico, revolucionario y lleno de hermandad y afecto. Que el espíritu de todos se fortalezca y que nunca sea sometido a los incesantes sobornos que el sistema vende para comprar conciencias. Así la libertad será sentida con más fuerza. Con el abrazo patriótico y revolucionario, va la patria libre. ¡Qué viva Puerto Rico libre hasta la victoria, siempre!”

Tras sus palabras introductorias, la secuencia inicia con el Dúo Los Compadres en la interpretación del son “Chan chan”, uno de los clásicos de Francisco Repilado, el ilustre Compay Segundo.

El balance de composiciones cubanas y boricuas es perfecto, resultando evidente que Filiberto conocía a profundidad los cancioneros populares de ambas Antillas.

De Sindo Garay, continúa con la trova tradicional “La bayamesa”, interpretada por Compay Segundo, cuya presencia es notoria durante la primera parte de la grabación con sus interpretaciones de “Ahora me da pena”, “Morir de amor”, con Charles Aznavour, y el clásico “Lágrimas negras” de Miguel Matamoros.

El nostálgico recorrido de Filiberto por el pentagrama cubano culmina con la Orquesta Aragón y su versión de “Tres lindas cubanas” y con la interpretación de Pablo Milanés del bolero “Y tú qué has hecho”.

En su homenaje a la Patria, avasallado por la nostalgia, echa mano a la versión original de la danza “Verde luz” de Antonio Cabán Vale “El Topo”.

De la agrupación Dos Generaciones, en el género de las voces y las guitarras, comparte con sus amigos el bolero “Añoranza” de Pedro Flores.


Cada vez que yo pienso en mi tierra
es feliz el placer que me brinda
porque no hay una tierra más linda y
más bella que la tierra en que nací.

Original de Pedro Ortiz Dávila “Davilita”, la colección “Cuba y Puerto Rico de un pájaro las dos alas” sigue con la versión de “El bambú”.

A ti te pregunto hermano boricua
cuál es tú opinión: ¿si seguir por siempre
tristes y sumisos igual que el bambú
o gritar bien alto y exigir que acabe
nuestra esclavitud?

De “Puerto Rico”, bolero moruno a trío que canta Edward, y “Los carreteros”, clásico de Rafael Hernández interpretado por el Cuarteto Marcano, Filiberto continúa su escogido con la danza “Perla del Caribe” al estilo del dúo Quique & Tomás.

Canto por no llorar
siento y sufro por tu dolor.
Tierra del mar y el sol
Borinquen mía, tierra de mi corazón.

Escuchamos nuevamente a Dos Generaciones con “El patriota” y luego a Davilita con “El Yunque y el cordero”.

España y el destino nos legaron
como símbolo el cordero inofensivo
y yo opino que han debido de cambiarlo.
El cordero por El Yunque de Luquillo
esa mole de roca inaccesible
que se alza en el Oriente de mi tierra
orgulloso, rebelde e indestructible
cual debe ser la raza borinqueña.

De un hombre que eleva su espíritu con la música del lirismo poético de “El buen borincano” de Rafael Hernández, “Olvídame” de Roberto Cole y “Pétalos de rosa” de Paquito López Vidal, inmortalizadas por la Orquesta Nacional y la de Rafael Muñoz, con el cantante José Luis Moneró, respectivamente, no se pueden esperar ofensas a la Patria.

Ahí está su legado a la cultura musical antillana.

No hay duda, pues, de su testamento de amor por Borinquen, evidente en el derramamiento de su sangre, hasta el extremo, y muriendo de pie, con las botas puestas, como lo sintetiza Residente Calle 13 en unas líneas de “Querido FBI”.

Murió desangra’o, mi gente
que murió desangra’o
Nunca arrodilla’o,
lo van a tener que enterrar para’o
Con el machete al la’o…

Oda a la parranda

Por Jaime Torres Torres

La parranda, la trulla y el asalto navideño son el tema central de la nueva entrega de Decimanía Inc., titulada “Aires navideños”.

Con el subtítulo “Un abrazo de esperanza para todo Puerto Rico”, la corporación sin fines de lucro, que se especializa en la divulgación y promoción de la décima espinela, presenta un concepto alegre, festivo y alentador, más que oportuno y necesario para un pueblo que sufre las consecuencias del catastrófico paso del huracán María aquel inolvidable miércoles 20 de septiembre.

Por más de tres décadas este redactor se ha dedicado a estudiar y reseñar la música navideña producida en Borinquen y no se había producido un álbum que, en su género, igualara el balance de algarabía, festividad y espiritualidad de entregas inolvidables como “Controversia” de Danny Rivera, Los Cantores de Vicente Carattini y Alpha IV, “Versos de nuestra cultura” de José Nogueras e Ismael Miranda, “Nuestra música” de El Gran Combo y “Así es mi tierra” de Los Hispanos, entre no muchos lanzamientos memorables.

Una producción con Christian Nieves, además de en los arreglos, en el primer y segundo cuatro; con su padre Modesto en la guitarra; con Charlie Pizarro en los panderos de plena; con Cándido Reyes (el sucesor de Patricio Rijos ‘Toribio’) en el güiro y con Michelle Sotomayor y NG2 en los coros no es cualquier producción.

Si a eso se le suma la presencia de varios de los trovadores más versados del País y un repertorio concebido específicamente para sembrar y compartir felicidad en la presente coyuntura de adversidad que enfrenta la Nación el resultado es un disco de cinco estrellas que, aunque es navideño, sería digno del honor de ser considerado entre lo mejor del 2017.

Este ramillete de canciones invitan a parrandear en familia y entre amigos; con buena música y enfocados en la fraternidad y los valores cristianos de la Navidad.

“Aires navideños”, la composición que escribió y canta Roberto Silva, que Charlie Aponte presenta este diciembre en una versión salsera, es una oda a la trulla. Si una buena parranda, aparte de un cuatro y un excelente cantor, se distingue por un buen coro, aquí Michelle, Gerardo Rivas y Norberto Vélez articulan un estribillo pegajoso que no dudamos será tarareado en Puerto Rico hasta las Fiestas de la Calle San Sebastián.

Con un mensaje esperanzador, la plena “Nos vamos a levantar”, del cantautor Omar Santiago, hace mención de los 78 pueblos del País, con un mensaje de optimismo y aliento.

“A tus puertas” es una trulla jíbara original del trovador Arturito Santiago Hijo que expone el sentimiento de amistad de los parranderos que irrumpen a un hogar y comparten su camaradería con buena música, su gusto por el baile y la degustación de manjares como el chicharrón con ñame.

El trovador Samuel Quijano continúa con “El verdadero motivo”, cuyo texto aborda las características de la Navidad auténtica, con una crítica no muy severa a la transculturación sajona del Santa Claus.

El aguinaldo isabelino “Como mi papá” es una de las sorpresas de la producción porque presenta en la nueva letra adaptada a la tonada tradicional la decimilla que la pequeña Shamira le canta a su padre Omar Santiago, quien la escribió.

Las decimillas que el eterno Niño Trovador, Luis Daniel Colón le dedica en “Por el Nacimiento” al Niño Jesús encuentran en el aguinaldo orocoveño su acompañamiento melódico perfecto, aparte de que es ofrenda de veneración a la Virgen María.

En la plena “Mi coro de parranda” Omar Santiago echa mano a la pista de “Nos vamos a levantar” para prácticamente reconocer con la misma melodía y con breves reminiscencias de sus éxitos a artistas que han alegrado la Navidad en las pasadas cuatro décadas, como Nito Méndez, El Topo, Tony Croatto, Los Hispanos, José Nogueras, Danny Rivera, El Gran Combo y otros talentos.

La fiesta sigue con Jovino González y su guaracha jíbara “Regresa otra Navidad”, un tiempo para tender puentes de reconciliación, paz y la alegría del sano compartir entre familiares, amigos, compañeros y vecinos.

Nuevamente escuchamos a Luis Daniel Colón en las décimas del seis montebello “Jesús, El Niño Divino”, una letra de una gran sensibilidad religiosa que expone con elocuencia y un despliegue de su incomparable técnica vocal que lo proyectan como una de las voces más completas de la trova campesina.

La producción “Aires navideños” finaliza con el seis marumba “Esto sí es una parranda” que canta su autor Omar Santiago, sobresaliendo el coro de Michelle y NG2.

Si bien en pasadas entregas de Decimanía participaron más trovadores, “Aires navideños”, disponible en la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, es una excelente grabación.

Lo único que quizás faltó fue diversificar el repertorio con la participación de voces femeninas, como Victoria Sanabria u otra trovadora, y con otros intérpretes invitados, como un Eduardito Villanueva o Edgardo Delgado.

Pero en tiempos de María, en que aún se afrontan barreras en la comunicación, no fue posible.

Musicalmente, sin embargo, es una joya en la que Christian Nieves imparte continuidad al legado de altos honores con Decimanía de El Rey del Cuatro, Edwin Colón Zayas.

¡Felicidades!

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Oda a la Parranda

Por Jaime Torres Torres

La parranda, la trulla y el asalto navideño son el tema central de la nueva entrega de Decimanía Inc., titulada “Aires navideños”.

Con el subtítulo “Un abrazo de esperanza para todo Puerto Rico”, la corporación sin fines de lucro, que se especializa en la divulgación y promoción de la décima espinela, presenta un concepto alegre, festivo y alentador, más que oportuno y necesario para un pueblo que sufre las consecuencias del catastrófico paso del huracán María aquel inolvidable miércoles 20 de septiembre.

Por más de tres décadas este redactor se ha dedicado a estudiar y reseñar la música navideña producida en Borinquen y no se había producido un álbum que, en su género, igualara el balance de algarabía, festividad y espiritualidad de entregas inolvidables como “Controversia” de Danny Rivera, Los Cantores de Vicente Carattini y Alpha IV, “Versos de nuestra cultura” de José Nogueras e Ismael Miranda, “Nuestra música” de El Gran Combo y “Así es mi tierra” de Los Hispanos, entre no muchos lanzamientos memorables.

Una producción con Christian Nieves, además de en los arreglos, en el primer y segundo cuatro; con su padre Modesto en la guitarra; con Charlie Pizarro en los panderos de plena; con Cándido Reyes (el sucesor de Patricio Rijos ‘Toribio’) en el güiro y con Michelle Sotomayor y NG2 en los coros no es cualquier producción.

Si a eso se le suma la presencia de varios de los trovadores más versados del País y un repertorio concebido específicamente para sembrar y compartir felicidad en la presente coyuntura de adversidad que enfrenta la Nación el resultado es un disco de cinco estrellas que, aunque es navideño, sería digno del honor de ser considerado entre lo mejor del 2017.

Este ramillete de canciones invitan a parrandear en familia y entre amigos; con buena música y enfocados en la fraternidad y los valores cristianos de la Navidad.

“Aires navideños”, la composición que escribió y canta Roberto Silva, que Charlie Aponte presenta este diciembre en una versión salsera, es una oda a la trulla. Si una buena parranda, aparte de un cuatro y un excelente cantor, se distingue por un buen coro, aquí Michelle, Gerardo Rivas y Norberto Vélez articulan un estribillo pegajoso que no dudamos será tarareado en Puerto Rico hasta las Fiestas de la Calle San Sebastián.

Con un mensaje esperanzador, la plena “Nos vamos a levantar”, del cantautor Omar Santiago, hace mención de los 78 pueblos del País, con un mensaje de optimismo y aliento.

“A tus puertas” es una trulla jíbara original del trovador Arturito Santiago Hijo que expone el sentimiento de amistad de los parranderos que irrumpen a un hogar y comparten su camaradería con buena música, su gusto por el baile y la degustación de manjares como el chicharrón con ñame.

El trovador Samuel Quijano continúa con “El verdadero motivo”, cuyo texto aborda las características de la Navidad auténtica, con una crítica no muy severa a la transculturación sajona del Santa Claus.

El aguinaldo isabelino “Como mi papá” es una de las sorpresas de la producción porque presenta en la nueva letra adaptada a la tonada tradicional la decimilla que la pequeña Shamira le canta a su padre Omar Santiago, quien la escribió.

Las decimillas que el eterno Niño Trovador, Luis Daniel Colón le dedica en “Por el Nacimiento” al Niño Jesús encuentran en el aguinaldo orocoveño su acompañamiento melódico perfecto, aparte de que es ofrenda de veneración a la Virgen María.

En la plena “Mi coro de parranda” Omar Santiago echa mano a la pista de “Nos vamos a levantar” para prácticamente reconocer con la misma melodía y con breves reminiscencias de sus éxitos a artistas que han alegrado la Navidad en las pasadas cuatro décadas, como Nito Méndez, El Topo, Tony Croatto, Los Hispanos, José Nogueras, Danny Rivera, El Gran Combo y otros talentos.

La fiesta sigue con Jovino González y su guaracha jíbara “Regresa otra Navidad”, un tiempo para tender puentes de reconciliación, paz y la alegría del sano compartir entre familiares, amigos, compañeros y vecinos.

Nuevamente escuchamos a Luis Daniel Colón en las décimas del seis montebello “Jesús, El Niño Divino”, una letra de una gran sensibilidad religiosa que expone con elocuencia y un despliegue de su incomparable técnica vocal que lo proyectan como una de las voces más completas de la trova campesina.

La producción “Aires navideños” finaliza con el seis marumba “Esto sí es una parranda” que canta su autor Omar Santiago, sobresaliendo el coro de Michelle y NG2.

Si bien en pasadas entregas de Decimanía participaron más trovadores, “Aires navideños”, disponible en la tiendita de la Fundación Nacional para la Cultura Popular, es una excelente grabación.

Lo único que quizás faltó fue diversificar el repertorio con la participación de voces femeninas, como Victoria Sanabria u otra trovadora, y con otros intérpretes invitados, como un Eduardito Villanueva o Edgardo Delgado.

Pero en tiempos de María, en que aún se afrontan barreras en la comunicación, no fue posible.

Musicalmente, sin embargo, es una joya en la que Christian Nieves imparte continuidad al legado de altos honores con Decimanía de El Rey del Cuatro, Edwin Colón Zayas.

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¡Brava en el bolero jazz!

Por Jaime Torres Torres

La música popular es comparable con una caja de sorpresas.

Cuando parece que todo se ha producido, inesperadamente hay voces que rompen con los esquemas y los patrones comerciales, sorprendiendo con conceptos impredecibles que abonan a su credibilidad como obrer@s del arte.

Es el caso de la cantante Michelle Sotomayor, artísticamente conocida como Michelle Brava que en 2009, como muchos recordarán, se lanzó al ruedo salsero con el cedé que contiene la composición “La Brava” del sonero Mel Martínez.

Gracias a la buena difusión que obtuvo en La Z, desde entonces Michelle es una digna representante de la mujer en un género de tradición machista y ha podido diversificar su carrera como intérprete interviniendo en roles estelares de musicales como “Don Quijote” y al lado de Humberto Ramírez, con cuyo ‘Big Band’ ha cantado los éxitos de La Lupe y ha tenido la oportunidad de cultivar la fusión de la bohemia con el jazz.

En su nueva entrega discográfica como solista Michelle Brava se acerca al repertorio del bolero latinoamericano junto a un cuarteto de jazz dirigido por el pianista Manolo Navarro y conformado por el contrabajista Ricardo Lugo, el baterista y percusionista Héctor ‘La Mata’ Matos y el saxofonista/flautista Frankie Pérez, con dos invitados igual de experimentados: el trompetista Angie Machado y el tocador de bomba Kike Serrano.

Gente con cancha en el jazz. Músicos con calle en el filin. Instrumentistas con sensibilidad para el bolero y con conocimientos vastos de la expresión sincopada. Deben, o más bien recomendamos, escuchar el disco “Alma mía” y recomendarlo a sus amigos amantes de la buena música.

Fue grabado en vivo el pasado 12 de marzo de 2017 en el estudio El Padrino, mezclado y masterizado por Francisco ‘Kiko’ Hurtado. ¡Es otra cosa! “Alma mía”, en honor del bolero clásico de María Grever, orienta a un nivel más sofisticado la carrera de Michelle, quien con pocas pretensiones pero con mucho sentimiento y corazón le imparte alma y voz a una decena de los estándares del bolero.

Es grato porque, sin proponérselo, le rinde un merecido tributo a exponentes del filin, como Lucy Fabery, Elena Burque, Marta Valdés, Renee Barrios, Lydia Sosa, Mary Pacheco y otras.

La compenetración del cuarteto; los dúos de piano y saxofón; la articulación de los acordes; el uso hábil que Héctor, de manera sutil y elegante, hizo de la escobilla como si pintara un paisaje; los solos y acompañamientos del contrabajista Ricardo Lugo están al nivel de una intérprete que no solo sorprende por su técnica vocal sino por su sentimiento y conocimientos de este repertorio internacional.

El recorrido por el pentagrama romántico boricua, caribeño y latinoamericano inicia con su versión del estándar “Ausencia” de nuestro Rafael Hernández. Los acordes de Manolo al piano; el solo de Frankie y los scats de Michelle al final renuevan esta composición de forma memorable.

Su fraseo seductor es un deleite en “No me vayas a engañar” de Osvaldo Farrés. Luego, en un tributo muy digno a Sylvia Rexach, Michelle refresca sus clásicos “Anochecer” y “En mis sueños”.

No se olvidó de Myrta Silva, a quien honra con una soberbia e intensa versión de “Qué sabes tú”, en la que Manolo y Frankie regalan una conversación íntima, elocuente, expresiva.

“Tan poquita cosa”, celebración muy emotiva de la maternidad, se nutre del ritmo de los barriles de bomba de Kike Serrano mientras Ricardo toca un interludio sublime por demás en su contrabajo.

El acompañamiento de Manolo en el piano acústico y la melancólica interpretación, casi a modo de un reproche, lograda por Michelle en “Por qué ahora” llevan mucho más lejos en el pentagrama del sentimiento la obra de Bobby Capó popularizada por Vitín Avilés a mediados de la década del 70.

El despliegue de sus recursos vocales en “Cualquiera”, de Lolita de la Colina, elevan el acercamiento de Michelle a una dimensión sin precedentes que la distancia de la versión de La Lupe.

Este estupendo álbum, merecedor de una distinción entre los mejores 20 de 2017, reserva casi al final un tributo a la filinista cubana Elena Burke y sus recordadas interpretaciones de “Me faltabas tú” y “Tu me acostumbraste” de José Antonio Méndez y Frank Domínguez, respectivamente. Y finaliza, al inicio y en su salida con el misterioso contrabajo de Ricardo, con una tierna y nostálgica entrega de “Alma mía” de María Grever.

Indiscutiblemente, “Alma mía” es un disco que clama por una presentación en un lugar íntimo como el café-teatro de la Fundación Nacional para la Cultura Popular y en un escenario grande, como la tarima del Puerto Rico Heineken Jazzfest.

Michelle, en el filin y el bolero jazz, también es La Brava.

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El Grammy Latino lo merecía Juan Pablo Díaz

En Foco

El Grammy Latino lo merecía Juan Pablo Díaz

Por Jaime Torres Torres

@jtorrestorres7

Como socio y votante del Latin Grammy, es oportuno aclarar que no siempre se reconoce la excelencia a la hora de premiar los mejores discos del año.

En la categoría de la salsa de la decimoctava edición del Grammy Latino había un lógico y potencial ganador: Juan Pablo Díaz, por su extraordinaria producción “Fase Dos”.

Un disco producido con los más sobresalientes músicos y arreglistas de la industria; de un repertorio original ingenioso, de actualidad y singular sensibilidad social; con estrellas como Gilberto Santa Rosa en los coros y de una orquestación soberbia.

Una grabación que honra la salsa con autenticidad y conocimiento absolutos de la tradición. Un proyecto para el bailador en el que un joven sonero honra la expresión magistralmente.

Pero la mayor parte de los votantes del Grammy Latino de seguro no se tomaron la molestia de escuchar “Fase Dos” y pensando en la familiaridad, simpatía y veteranía de Rubén Blades optaron por favorecer su disco “Salsa Big Band”, grabado con la orquesta de Roberto Delgado.

Los que saben reconocen que el ‘Big Band’ fue reforzado con la tecnología midi, además de que la secuencia, en su mayor parte, consiste de canciones previamente grabadas por Rubén, como “La marea”, “Claro oscuro” y “Lo pasado no perdona”, entre otras.

Blades era finalista en el rubro de la salsa junto a Juan Pablo, Alberto Barros (“Tributo a la Salsa colombiana”), Alaín Pérez (“ADN”) e Isidro Infante (“Presenta Cuba y Puerto Rico: un abrazo musical salsero”).

Todo parece indicar que disco que se nomine de Blades al Grammy Latino [curioso, pero “Eba say ajá” con Cheo Feliciano no corrió la misma suerte] resulta ganador, aunque no incluya material nuevo, como sucedió con las versiones de sus éxitos en “Tangos” y con “Son de Panamá”.

Esta vez, sorprendentemente, Blades también se alzó incluso con el Grammy Latino correspondiente a Mejor Álbum del Año, categoría en la que aparecían como finalistas Juanes, Shakira, Residente, Juanes y otros.

Para los expertos, conocedores y melómanos, empero, el ganador sin el codiciado fonógrafo dorado que otorga la Academia Latina de la Grabación es Juan Pablo Díaz.

Excelencia salsera y originalidad indiscutibles.

En Foco: En deuda con Torruellas 


“La primera tentativa del colonizado
es cambiar de condición cambiando de piel”.

Albert Memmi

Por Jaime Torres Torres

La muerte de Ángel Luis Torruellas ha revelado con elocuencia la hipocresía de sectores del gobierno en lo que respecta a la cultura del País.

La cultura popular, duele admitirlo, es la gran cenicienta del baile de la administración de turno, que prácticamente ha desmantelado las entidades, en su mayor parte sin fines de lucro, que han forjado identidad promoviendo las artes.


La muerte de Torruellas es el detonante de un llamado urgente a la reflexión sobre la lacra colonial que amenaza con extinguir lo poco que queda de nosotros mismos.

Los procesos de transculturación que entraña la anexión -en detrimento de la nacionalidad de los pueblos- abonan a un sentimiento de inferioridad y a una predisposición sicológica al desprecio a nosotros mismos, negando y renegando de los valores culturales con que la nacionalidad y el patriotismo interpelan nuestras conciencias.


La asimilación, en sistemas capitalistas basados en la comodidad, el lucro y los privilegios de modelos importados, degeneran en la polarización de los pueblos sujetos a las artimañas coloniales de la metrópolis.

El imperio sabe que el colonizado que sueña con la quimera paradisiaca de la abundancia que, se insiste garantiza la anexión, terminará traicionando a los suyos y renegando de su realidad histórica y social.

Hace medio siglo Albert Memmi, en su obra “Retrato del Colonizado”, lo planteó de manera punzante y demoledora. “El rechazo hacia sí y el amor por el otro son comunes a todo candidato a la asimilación. Y los dos componentes de esta tentativa de liberación están estrechamente ligados: el amor por el colonizador se halla subtendido por un complejo de sentimientos que van desde la vergüenza hasta el odio por sí mismo”.

Siempre, si analizamos la historia de las colonias, el conflicto tiene repercusiones insospechadas en la cultura y la educación. En estos días de luto por la muerte de El Rey de la Plena, Ángel Luis Torruellas fue necesario utilizar las redes sociales para interpelar al gobierno de manera que despertara de su letargo y reconociera, casi a regañadientes, que era necesario honrar su memoria decretando días de duelo nacional.


Pero ni el eufemismo hipócrita de proclamas de última hora pudo disimular su desprecio por los valores que definen la puertorriqueñidad. Y lo más triste, cómo la indiferencia de los medios que forjan opinión pública en la Nación tornó más evidentes la desconexión de la ideología anexionista con la cultura; la servidumbre de la prensa corporativa al ‘establishment’ político, incluso con la anuencia y la ignorancia de los sectores soberanistas; de la burguesía independista que se escuda tras el arte para presumir de su intelectualidad y la deshumanización de una clase artística troglodita que aparenta no darse por enterada de la muerte de un baluarte que en tiempos de la posguerra ayudó a abrir el camino que recorrerían posteriormente en otros mercados.

No hay duda que ante la muerte de Ángel Luis Torruellas muchos estamos en deuda. Una clase artística, con la excepción de la comunidad plenera que desbordó la Funeraria Amador en Hatillo, que presume de unidad y lo que está es, no pocas veces, para serrucharse el palo mutuamente.

Ni hablar del movimiento de promotores y productores de eventos que se escudan detrás de la cultura pero solo piensan en su bolsillo. Igual de reprobable es una industria radial arrodillada que hace tiempo le vendió su alma al diablo y en la que algunas estaciones siguen payoleando a diestra y siniestra.

Y ni hablar de un gobierno ignorante de la historia del País y su cultura; un Departamento de Educación que insiste en un currículo anacrónico, divorciado de la cultura popular, que no sabe lo que representa Ángel Luis Torruellas y quienes fueron Antonio Paoli, Juan Morel Campos, Rafael Hernández, Pedro Flores, Rafael Cepeda, Juan Boria, Ernestina Reyes ‘La Calandria’, Rafael Cortijo y Flor Morales Ramos ‘Ramito’, entre tantas glorias.


La omisión del sistema, muy calculada en el historial de gobernanza de la administración de turno, es orientada precisamente a destruir lo que somos y disipar la posibilidad de lo que pudiéramos ser.

Ángel Luis Torruellas se murió y tras su deceso queda un legado que nos interpela. ¿Qué pasará con sus más de dos mil plenas? ¿Con sus discos? ¿Con sus panderos de plena? ¿Con sus enseñanzas? ¿Con su legado?

¿Qué pasará con su esposa Aida Alers? ¿Quién la cuidará en su vejez y enfermedad? ¿Quién asumirá las cuentas y deudas por pagar? 

¿Cuántas generaciones crecerán sin conocer de su gesta, como los ‘milenials’ que desconocen hoy quiénes fueron Tite Curet, Cheo Feliciano, Sylvia Rexach, Norma Salazar e Ismael Rivera?

La muerte de Ángel Luis Torruellas ha revelado sin mucho esfuerzo la verdadera agenda de la nueva administración del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP). No enviar representación a los funerales es una ofensa no solo a la memoria del artista sino a la cultura y al pueblo puertorriqueño.

La hipocresía de la administración municipal de Mayagüez, que dirige José Guillermo Rodríguez, fue evidente. Era deseable que no enviaran una funcionaria a la funeraria a hablar… demagogia. El camino se hace andando y si Torruellas y su esposa Aida terminaron residiendo en Hatillo en los últimos diez años es porque allí recibieron a El Rey de la Plena con cariño y respeto a su dignidad artística y humana.

Puerto Rico, estamos mal. No podemos perdemos a nosotros mismos. Los artistas forjan nuestra identidad. En los pasados meses y semanas se han marchado el virtuoso de la bomba José Luis ‘Tata’ Cirino, el mítico requintista Rafael Scharrón, la versada compositora Ketty Cabán, el maestro trompetista Miguelito Miranda, el bajista Salvador Cuevas y el compositor Edmundo Disdier, entre otras figuras. Y aquí no ha pasado nada.


Ojalá la muerte de El Rey de la Plena no sea en vano y las autoridades asuman su responsabilidad.

Gracias a Yiyo González, Ramón López, Gary Núñez, Richard Martínez, Papote Alvarado, Emanuel Santana, Víctor ‘Toro’ Muñiz, Ángel Pacheco, Antonio Rosario, Tito Matos y otros exponentes del movimiento plenero que honraron la memoria de El Rey con su réquiem de panderos y poesía plenera.

Por mi parte, me siento en paz porque en el medio de la Fundación Nacional para la Cultura Popular el norte de su director ejecutivo, el periodista Javier Santiago siempre ha sido honrar en vida a baluartes como Ángel Luis Torruellas.

Ese siempre será nuestro compromiso y nuestro deber porque, como sentenció don Pedro Albizu Campos:

Aquel que no está
 orgulloso de su origen
no valdrá nunca nada
porque empieza por
despreciarse a sí mismo
.

    Cenizas (tu maldición)

    Cenizas…

    ¡Qué las respires durante los años que te queden de vida y al infierno sean tu pasaje de ida!

    ¡Qué pudran tus pulmones y por tu avaricia los cubran de incurables tumores!

    Cenizas…

    ¡Qué las aspires en los desvelos de tus sueños y las respiren sus monstruosos ‘dueños’!

    ¡Qué te persigan cómo una pesadilla para la que no te receten calmantes ni pastillas!

    (Foto/cortesía de Lcda. Mariana Nogales)

    Cenizas…
    ¡Qué el día de tu muerte arropen tu cuerpo inerte y tiñan de gris tu osamenta!

    ¡Qué empañeten los panteones de tus ancestros y que sus epitafios versen: cuidado… VENENO LETAL, TÓXICO y EXCREMENTO!

    Cenizas…
    ¡Qué el diablo las asperje en tus exequias y no alcancen tus millones para humedecer la sequía de tu alma negra, mezquina, glotona, vil y asesina!

    Cenizas… ¡Qué caigan sobre ti como una maldición!

    Por escuela, una ‘pocilga’

    La Secretaria de Educación, Julia Keleher es una irresponsable.

    Pudiera justificar su salario de alrededor de $200 mil anuales, observando las condiciones de las escuelas que decidió cerrar y siendo testigo ocular del deterioro de las receptoras.

    Hoy acompañamos a las madres de varios niños de educación especial de la Escuela Elemental Parcelas Campo Rico en Canóvanas, donde hubo un mariposario , un huerto , una casa de muñecas y un parque indígena custodiados por los propios estudiantes.


    Fuimos a la receptora José Calzada, a la orilla de la PR-185, una zona peligrosa para los estudiantes. Su infraestructura está deteriorada. Las escaleras, empinadas por demás, parecen interminables. Los estudiantes las deben subir para llegar al comedor y a una cancha de baloncesto abandonada.


    A casi un mes de que inicie el nuevo semestre escolar, hoy limpiaban a toda prisa con máquinas de lavado a presión, pero el plantel necesita una inversión de miles de dólares.

    Hay desperfectos eléctricos, sanitarios y de alcantarillados.

    La secretaria del plantel nos autorizó a entrar en compañía de varias madres y sus hijos, tras consultarlo por teléfono con el director Roy Berríos. La pregunta es: ¿cómo se puede descuidar un plantel como el José Calzada? ¿Cómo no se le dio mantenimiento? El deterioro es dramático, considerable. Es una amenaza a la salud y seguridad de los estudiantes.

    Yo no matricularía un hijo o nieto en dicho plantel.

    ¿Cómo abandonar un plantel funcional como la elemental de Parcelas Campo Rico para trasladar a su matrícula a una escuela receptora deteriorada con pedazos de cemento a punto de desprenderse del techo, con paredes de bloques sin empañetar y sin varillas que podrían colapsar amenazando la seguridad de los niños que, además, tendrán que compartir el plantel con estudiantes de más edad, según dijo la portavoz de los padres y madres Juana Colón, de séptimo y octavo grados.


    La Escuela José Calzada es comparable con una ‘pocilga’ por la suciedad y contaminación con aguas negras que circulan por el patio interior los días de lluvias torrenciales, por varias alcantarillas tapadas.

    Es un criadero de mosquitos.

    Es guarida de roedores.

    Su verja trasera, en el área de la cancha, está rota. Lo que podría facilitar el acceso de desconocidos a sus predios.


    Los padres responsabilizarán a Julia Keleher y al propio gobernador Ricky Rosselló por los accidentes en que pudieran verse involucrados sus hijos, bajando las escaleras, descendiendo por una rampa cubierta de limo o al entrar en contacto con el orín de las ratas que abundan en el lugar.


    No somos periodistas de especulaciones. Vamos y visitamos; nos movilizamos; caminamos, preguntamos, investigamos, denunciamos y atribuimos responsabilidades a los funcionarios que tienen en sus manos el bienestar de las comunidades escolares.

    Repito: LA ESCUELA RECEPTORA JOSÉ CALZADA NO ESTÁ EN CONDICIONES PARA RECIBIR A LOS NIÑITOS DE LA ELEMENTAL PARCELAS CAMPO RICO EN CANÓVANAS.


    Mi opinión: Cuando ocurra una desgracia, la directora de la región y la propia secretaria Keleher tendrán que responder.  

    La mediocridad administrativa de Aníbal Vega Borges

    La corrupción en el PNP y el PPD es un hecho, pero hoy hablemos de Aníbal Vega Borges en términos de su ineptitud, mediocridad, ‘algaretismo’ a ultranza, irresponsabilidad y negligencia administrativas…


    Premiado por Thomas Rivera Schatz con un contratito de $3 mil mensuales por asesoría administrativa en el Senado, este señor fracasó como administrador al arruinar al municipio de Toa Baja, ahogado hoy en la basura y con una crisis financiera que se podría paliar poniéndole un candado.Hace casi 12 años Vega Borges recibió a Toa Baja con un superávit y lo dejó con una deuda de $200 millones.
    No escapa de la investigación del FBI por presunta participación en esquema [nauseabundo, a juicio de este periodista] de malversación de fondos…
    115 cotizaciones falsas; $1 millón para reparación de flota de vehículos que siguen dañados; inversión de miles de dólares en neumáticos destinados a carros privados; materiales de construcción que se usaron en propiedades privadas; $1 millón en cámaras de seguridad para los semáforos que no funcionaron y que para colmo se robaron; decenas de suplidores que tuvieron la fuerza de cara de llegar al ayuntamiento a cobrar por servicios que no ofrecieron…
    Los informes de la Oficina del Contralor de Puerto Rico fueron consistentes… Pero, bien, gracias.
    Nadie le metió mano porque Vega Borges, como se sabe, es amigo de todos… Militantes y funcionarios de su partido PNP y del PPD y hasta independentistas, han bebido de su copa…
    El FBI ha visitado la alcaldía de Toa Baja media docena de veces y las que faltan, tras allanarla en noviembre de 2016.
    Curioso, curioso, curioso, pero el hoy representante Pedro Julio ‘Pellé’ Santiago Guzmán fue su mano derecha, como vicealcalde de Toa Baja, como auditor interno por 234 días, como director de finanzas por 56 días y como secretario municipal por 25 días, revela la Prensa.
    La quiebra de Toa Baja: tiene nombre y apellidos Aníbal Vega Borges y compañía.
    Pero este desfalco no es aislado. Es la norma en la mayor parte de los ayuntamientos. Los alcaldes, en su mayor parte, se creen amos y dueños.
    Los deben meter presos por ineptitud, mediocridad, ‘algaretismo’ a ultranza, irresponsabilidad y negligencia administrativas…