‘Thanksgiving’ de resistencia en la diáspora boricua

Jaime Torres Torres

Periodismo Alternativo

Para centenares de boricuas de la diáspora Thanksgiving significa el genocidio de millones de nativos americanos en Estados Unidos.

Desde 2015 la puertorriqueña Verónica Vélez Rodríguez celebra el Día de Acción de Gracias de una manera diferente: compartiendo el pan del afecto, la solidaridad, el respeto y la generosidad con grupos indígenas en Cole’s Hill, específicamente en Plymouth Rock, lugar símbolo de la llegada de los peregrinos y a donde maneja por tres horas y media desde su hogar en Connecticut.

La joven mujer boricua es solo una de las participantes latinas e hispanas de la actividad Day Of Mourning (Día de luto o duelo), celebrada durante el pasado medio siglo en Plymouth, Massachusetts.

“Ese día solo hablan los indígenas. Los que asistimos lo hacemos con mucho respeto, sin llamar la atención porque el protagonismo sería una forma de colonizar. El Día de Acción de Gracias se celebra en Puerto Rico y uno se debe preguntar por qué. Porque es una historia de mentira. No hubo tal cosa como una relación de amistad entre los peregrinos y los indígenas. Como boricuas, colonizados también por Estados Unidos, para mí fue importante conocer la historia de estos indígenas, cuyas tierras también les fueron arrebatadas y ellos fueron refugiados en reservas”, dijo Verónica a este medio independiente, desde su hogar en Connecticut.

En 2012, la chica, que es estudiante de sicología y que, en tiempos de la pandemia, trabaja desde su casa para una clínica de salud, descubrió y comprendió la trascendencia histórica del Day Of Mourning. Se encontraba en Puerto Rico para el Día de Acción de Gracias, celebrando como muchos, con una cena familiar.

Invitó a su casa en Guavate a las hermanas y ex presas nacionalistas Alicia y Lucy Rodríguez, junto al poeta Carlos Quiles. Lucy y Alicia estuvieron muy cerca de don Oscar López Rivera.

“En 2012 yo estaba trabajando más cerca a Alicia con la causa de la liberación de Oscar. Pensé que le podía agradecer el Día de Acción de Gracias y me dijo que no lo celebraba. Me habló de los nativoamericanos o grupos indígenas de Estados Unidos. Me hizo sentido cuando ella me lo dijo. Y entendí que era una celebración ficticia cuando aun hoy día la gente indígena vive mucha opresión. Así se abrió mi mente al caer en cuenta de que hay celebraciones que compartimos sin entenderlas”, revela Verónica.

Tres años después, en 2015 y mientras residía en Connecticut con su mejor amiga, la afroamericana Tina, asistió al Day Of Mourning. “Recordé que Alicia me habló de eso. Le pedí que me contara más. Y me dijo que iría en solidaridad con los nativoamericanos y le dije que quería ir con ella. Hicimos unos rótulos y fuimos con nuestras hijas y varios amigos boricuas”.

Verónica, puertorriqueña nacida en Queens, Nueva York, descubrió el lado desconocido de la historia y la oportunidad de conectar emocionalmente con los indígenas de Estados Unidos.

“Ese día hubo una ceremonia espiritual, con inciensos y oraciones. Empiezo a llorar porque siento el dolor de esa gente que le quitaron sus tierras. Lo sentí como boricua colonizada. Duele que tu tierra esté en control de otra gente que no la respeta”.

En el año 1621, durante la primera celebración de Thanksgiving, se generaliza que un grupo de colonos compartieron en paz y armonía una cena con indios wanpanoag en Plymouth, Massachussetts. Pero los que participan de Day Of Mourning saben que realmente fue la celebración de un genocidio indígena con comelatas y bebidas.

Al conocer esa página oculta, que las escuelas de Puerto Rico no enseñan, Verónica y otros puertorriqueños de la diáspora conmemoran pero sin celebración un capítulo de la historia de sangre de un imperio opresor.

“Cuando llego allá me doy cuenta que viene un grupo de boricuas de Nueva York en una guagua. Vienen haciendo este viaje por muchos años. En la actividad solo habla gente indígena y en la tarima participa una taína boricua que se llama Vanessa y vive en Nueva York. Y hay un compañero de Massachussetts, taíno también, que es parte de los organizadores y su nombre es Alberto. Al estar allí desarrollé un cariño especial a esta tierra en Estados Unidos de una manera diferente. Antes le tenía rencor porque tenía a mi pueblo colonizado, pero pensé que al respetar a los nativos americanos y a los afroamericanos aprecio esta tierra por los latinos que luchan por la suya”.

El próximo “Día de Acción de Gracias”, Verónica y otros boricuas de Nueva York, Boston, Nueva Jersey y Connecticut no participarán de un banquete opíparo de pavo, vinos y otros manjares. Solo observarán silencio y comerán con humildad durante su participación en el Día de Luto.

“Comenzaremos con una oración y recordaremos la historia. Hay un prisionero indígena, Leonard Peltier, que envía una carta desde la cárcel y se lee. Gente de diferentes tribus nos ponen al tanto de proyectos opresivos de lo que sucede con la usurpación de las tierras en Estados Unidos y Puerto Rico. Y usamos en la ropa una prenda roja en solidaridad con las mujeres indígenas que siguen desapareciendo a manos del hombre blanco”, concluyó la boricua Verónica Vélez Rodríguez.

El Covid-19, según documentan medios serios, también ha impactado severamente a las comunidades indígenas en Estados Unidos. El próximo jueves 26 no habrá cena y a los asistentes se les exigirá que usen mascarillas. El evento será transmitido en vivo en la página de United American Indians of New England (UAINE) en Facebook.

Verónica Vélez Rodríguez y su amiga Tina.

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