El Yoyo del síndrome gubernamental frente al COVID-19

Milagros S . Rivera Watterson

Trabajadora Social

El 17 de noviembre pasado dio inicio otra orden ejecutiva de la gobernadora Wanda Vázquez para atajar el COVID-19, el cual sigue en pleno apogeo con el aumento de las muertes, las personas contagiadas y hospitalizadas. Tanto es así que ya estamos clasificados en la tabla estadística en el color naranja, lo que significa que la situación se sigue agravándose .

Ante esta situación he observado como nuestro gobierno ha estado atendiendo esta pandemia desde que se aprobó la primera cuarentena y como damos , para alante y para atrás en las medidas impuestas para evitar la propagación de la enfermedad. A la atención de este asunto por parte del gobierno y sus efectos le he llamado el síndrome del Yoyo. No se cuantos de ustedes han oído mencionar o se acuerdan de un juguete llamado Yoyo. El mismo consistía de un disco de madera o plástico pequeño , con una ranura en el medio alrededor de la cual se enrollaba un cordón . El cordón lo enrollábamos en nuestro dedo y maniobrábamos de tal forma que bajábamos y subíamos el rollo . Había personas expertas en su uso y hacían malabares increíbles . La verdad es que era muy divertido . Pues, lo que está pasando en el país de darle para atrás y para adelante a las medidas para controlar la extensión del COVID , a mi se me parece al movimiento de un Yoyo. Así , subimos y bajamos a discreción de la gobernadora y a tono , según esta, de lo que le recomiendan sus asesores en las áreas de salud y economía.A su vez , le llamo síndrome porque los efectos que tiene en nuestra conducta personal y social , son múltiples y variados .

Nuestro gobierno, desde que se aprobó la primera orden ejecutiva para atender el COVID, ha ido variando sus estrategias. Generalmente se recomendó desde sus inicios medidas de distanciamiento, uso de mascarillas y desinfectantes, a la que se añadió la toma de la temperatura. Se aplicó férreamente el mantenimiento de un cierre de negocios que fue variando de horario y ahora se impone de 10:00 pm a 6:00 Am.

Se cerraron gimnasios, restaurantes, hoteles y lugares donde se aglomera publico y se ha ido variando su apertura en un sube y baja que nos tiene ansiosos. Con las playas ha pasado lo mismo, las abren o las cierran según suben o bajan los contagios , pero tenemos la sensación de que no está claro el porqué lo hacen ya que en realidad no hay estudios que demuestren el porqué de su sin razón.

Ante este sube y baja, las personas a menudo nos sentimos atrapadas . Los contagios han subido y ahora resulta que nosotros, los ciudadanos comunes y corrientes tenemos la culpa. Se ha llegado hasta a exonerar a los políticos que con sus caravanas y actos de reuniones con su fanaticada, o el desastre de unas elecciones generales con aglomeración de personas haciendo fila donde no necesariamente se siguió el distanciamiento físico. Todo eso está trayendo el aumento en casos que estamos viendo esta semana.

Este yoyo síndrome ha causado que:

  • Muchos han perdido confianza en lo que dice el gobierno.
  • Gran cantidad de jóvenes siguen creyéndose invulnerables por pensar que la pandemia es asunto de las personas de la edad avanzada.
  • No han creado conciencia de que muchos jóvenes son portadores pero son asintomáticos. Últimos estudios demuestran pueden tener otros síntomas aparentemente no relacionados con el COVID, pero que pueden afectar su salud para siempre .

Ante esta situación tampoco podemos pasar por desapercibido que todos nos estamos afectando, no solo por la cuarentena si no también por este cambia – cambia que causa graves efectos emocionales. Ya algunos sicólogos han advertido que se está dando una llamada “ fatiga pandemica” , lo cual quiere decir que las personas, muchas cansadas por el aislamiento, están hasta negando la situación como un medio de auto defensa y asumiendo actitudes de desinterés . Así, muchos , en especial los más jóvenes han estado bajando la guardia. Vemos así como el fin de  semana pasado , antes de las restricciones adicionales que comenzaron el lunes ,  las playas se llenaron igual que los negocios donde los más jóvenes van a socializar . Esta es una reacción muy peligrosa ,  ya que es lo contrario a lo que queremos propiciar ,  que es seguir cuidándonos porque el COVID sigue presente. Esto es así y no podemos bajar la guardia.

No podemos perder la esperanza, tenemos que seguir cuidándonos , por lo tanto seguimos recomendando que:

-Mantente informado y no hagas caso a rumores . Tampoco te sobre expongas al uso de medios de comunicación y virtuales que te mantengan en constante estrés.

-Cuídate a ti mismo , a tu familia y amigos siguiendo todas las medidas para evitar el contagio.

-Aléjate de los lugares muy concurridos .

-No asistas a actividades familiares donde se aglomeren muchas personas.

-Continua tu rutina de ejercicios  y mantén una buena alimentación.

-Busca formas de liberar el estrés .

-Si te sientes emocionalmente cargado y no puedes bregar busca ayuda profesional.

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