El protocolo del Dr. Cabanillas para salvar pacientes de Covid-19

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura

El reconocido oncólogo Fernando Cabanillas supervisa un protocolo para pacientes de Covid-19 que no pretende curar la enfermedad, sino evitar complicaciones comprometedoras para la salud, incluso para la vida.

“Busca evitar las complicaciones que pueden ser serias y llevar a la muerte del paciente”, afirmó el galeno que supervisa las investigaciones en el Hospital Auxilio Mutuo.

En declaraciones exclusivas para Radio Loíza, el galeno recordó que el contagio con el Covid-19 expone al paciente a tres fases. La primera es la viral, “cuando el virus se está replicando y multiplicando en el cuerpo”, y sus manifestaciones o síntomas generalmente son tos, fiebre [aunque aclara que no siempre porque la mayor parte de los pacientes que ha visto no la desarrollan] y falta de aire o dificultad respiratoria.

“En algunos casos puede dar con diarreas, dolor de cabeza y dolor en el cuerpo, que es bastante común. No todo el mundo tiene esos síntomas, pero son los más comunes”, sostuvo Cabanillas, quien los domingos publica la muy leída columna Consejos de Cabecera en un diario de circulación mayor. 

En la segunda fase, al cabo de siete o diez días, el 80% de los pacientes se recupera satisfactoriamente sin contratiempos. “Pero hay un 20% en que se le hacen unos marcadores en sangre, es decir unos laboratorios, y si están elevados los marcadores de inflamación esos pacientes son los que tienden a meterse en problemas y eso quiere decir que van a tener luego mucha más dificultad respiratoria y una pulmonía extensa y algunos de ellos incluso pueden terminar en un ventilador. Y lo que estamos tratando de evitar es eso. Esa es la fase inflamatoria”.

Para prevenir la fase inflamatoria Cabanillas y su equipo médico administran un tratamiento intravenoso con cortisona. “Es un antiinflamatorio y la medicina más potente para eso es la cortisona. Lo que hacemos es que a los pacientes con los marcadores de inflamación le damos un curso corto de cinco días con prednisolona y luego medimos los marcadores de inflamación para ver si han bajado y si ha respondido bien el paciente. La idea es que el paciente no se complique y se meta en problemas respiratorios severos”, explicó Cabanillas al añadir que, al presente, el tratamiento ha sido muy exitoso.

“Tenemos 13 pacientes en el estudio y solo tres eran elegibles para el tratamiento porque los otros no tenían inflamación y al no tener inflamación han seguido muy bien como se esperaba y a los que la tenían les ha ido muy bien con el tratamiento de la cortisona”. 

Reconoció que, aunque en Puerto Rico la pandemia del Covid-19 se ha controlado bastante, la reapertura de los lugares públicos y la reanudación de actividades que implican contacto interpersonal podrían incidir en un aumento en las estadísticas de contagio.

“Ahora mismo la epidemia está bastante controlada en Puerto Rico. No están entrando muchos pacientes al estudio, pero con la reapertura del País, ya que comienzan a abrir los restaurantes y todo eso, sospechamos que van a aparecer casos de nuevo. Yo quisiera que se quedara así; que no vinieran más casos, pero es demasiado optimista pensar que esto se acabó y que no habrá más problemas. Por eso estamos activos con el protocolo por si los pacientes necesitan tratarse ayudarlos a salir del problema o mejor dicho que no se metan en el problema”.

Administrar oportunamente el antiinflamatorio puede prevenir dificultades de coagulación sanguínea que pudiera degenerar en arrestos cerebro y cardiovasculares. “También les damos unas dosis bajas de anticoagulantes para minimizar ese problema. Hasta ahora no tenemos a nadie con ese problema, pero obviamente no tenemos muchos casos”.

Cabanillas coincidió con la ex Cirujano General de Estados Unidos, Dra. Antonia Coello, quien la semana pasada dijo en Radio Loíza que el Covid-19 no discrimina por edad, aunque las personas con obesidad positivas al virus podrían ser susceptibles a la fase inflamatoria y afrontar dificultades.

“Estoy de acuerdo. El problema también es que la obesidad produce un estado de inflamación. Predispone a un estado inflamatorio y entonces si coge la enfermedad del Covid-19 obviamente está más a riesgo de complicaciones”, explica Cabanillas, quien recomienda que antes de ingerir aspirina [un anticoagulante] la persona consulte a su médico de cabecera.

No obstante, Cabanillas discrepa de la doctora Coello en el sentido de que no considera que el 40% de la población en Puerto Rico esté contagiada con el Covid-19 y lo desconozca por no mostrar síntomas.

“No, definitivamente no. En otros sitios puede ser, pero en Puerto Rico la prevalencia de la enfermedad es bien pequeña y baja. Estoy seguro de que probablemente no llegue ni al 2%. 40% es demasiado. Si tuviéramos 40% la cantidad de muertes [138 al momento de la publicación de este artículo al amanecer del martes 2 de junio de 2020] es poca, ya que revelaría que mientras más gente haya contagiada más inmunidad hay en la población. Entonces, la epidemia va desapareciendo, pero aquí estamos empezando. Estoy seguro que estamos por debajo del 2%”.

Un paciente con Covid-19 puede participar del protocolo del Dr. Cabanillas de dos formas: informando en la sala de emergencias del Hospital Auxilio Mutuo que le interesa o comunicándose durante horas laborables con su oficina al (787) 758-2000 extensión 3503.

Dr. Fernando Cabanillas. (Foto/Revista Medicina y Salud Pública)

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