Recomendaciones para el parto y la lactancia durante el COVID-19

Para Prensa sin censura

Con el genuino interés de que se cumplan las prácticas de protección de la salud para las embarazadas y sus bebés durante esta pandemia causada por la enfermedad COVID-19 provocada por el virus SARS-CoV-2, PROMANI, Inc. -Fundación Puertorriqueña para la Protección de la Maternidad y la Niñez- redactó un documento, basado en la evidencia científica existente hasta el momento, en el que se solidariza y avala las recomendaciones de organizaciones internacionales para velar por la salud de las madres, sus criaturas y el personal de salud a cargo.

“La evidencia estudiada sobre el COVID- 19 en las mujeres embarazadas, lactantes y sus bebés es que hasta el momento no existe evidencia científica que establezca la transmisión del virus de la mamá al bebé en el útero, a través de la placenta, por el líquido amniótico, por el cordón umbilical ni luego del nacimiento por la leche materna”, sostuvo la doctora Ana Parrilla, co fundadora de PROMANI.

El documento establece que ser sospechosa o positiva al SARS-CoV-2 no es una indicación para programar una cesárea. Las cesáreas deben realizarse solamente cuando están médicamente justificadas, como siempre deben hacerse en un ambiente normal. Se recoge de la OMS que las embarazada con sospecha o con  prueba confirmada de  infección con SARS-CoV debe tener acceso a cuidado centrado en la mujer incluyendo cuidado obstétrico y cuidado neonatal, así como apoyo emocional y psicosocial.

La mujer embarazada que lo desee debe y puede tener un acompañante durante el parto y todo el personal en el área de parto (acompañante y profesionales de la salud) deben tener las debidas precauciones de salubridad y de protección respiratoria como mascarillas y guantes, entre otros. La madre y el bebé no deben ser separados, mientras la madre pueda hacerse cargo del bebé y así ella lo decida.

Con relación a la lactancia entre los puntos más importantes recogidos están:• Contacto piel a piel inmediato e ininterrumpido que promueve el inicio temprano de la lactancia materna, regula la frecuencia cardiaca y respiratoria y los niveles de glucosa en los bebés recién nacidos.• Dialogar con la familia sobre la importancia del calostro (primer líquido de leche que da la mujer después de parida) con sus anticuerpos protectores. La leche humana además contiene múltiples factores con propiedades inmunológicas que mitigan el impacto de las infecciones virales.• Alojamiento en conjunto que permite a una madre practicar la lactancia respondiendo a las necesidades de su bebé y ayuda a establecer la lactancia materna en cumplimiento con la legislación vigente que no contraviene la declaración de emergencia emitida por el gobierno estatal y federal. La separación añade estrés y sufrimiento a la madre en una de las etapas más vulnerables como mujer.

“Recomendamos a todas la madres embarazadas y lactantes y a sus familias; practicar el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, el lavado estricto de las manos (por más de 20 segundos y hasta los codos) y la higiene personal y del hogar”, sostiene Parrilla.

El documento, asimismo establece que “si una madre con sospecha o prueba de COVID-19 positiva decide permanecer con su bebé en la habitación para amamantarlo, debe ponerse una mascarilla y practicar la higiene de las manos antes de cada alimentación al pecho (CDC, 2020). Para aquellas madres que tienen que estar separadas temporalmente de sus bebés, es importante que comprendan el valor de extraerse su leche, las medidas de higiene pertinentes y que esta se le ofrezca a sus bebés por un cuidador que esté saludable (CDC, 2020)”. Igualmente, se ofrecen recomendaciones para la lactancia en el hogar.

“Nos parece sumamente importante que el Task Force de la Isla, al frente de esta pandemia, haga suyo este documento como eje central en las prácticas hospitalarias de Puerto Rico en este momento tan crucial. De igual forma reiteramos la necesidad de que las directrices se publiquen y hagan accesibles a los profesionales de la salud, hospitales y pacientes a la mayor brevedad. De ello dependerá su cumplimiento y prevención de problemas de salud en embarazadas, madres e infantes y el profesional de la salud”, concluyó Parrilla.

Estas recomendaciones incluyen información del Departamento de Salud de Puerto Rico, del Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta (CDC), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Baby-FriendlyUSA y de Iniciativa para la Humanización de la Asistencia del Nacimiento y la Lactancia (IHAN), entre otros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s