COVID-19: desde la capital de la miseria

Por Normahiram Pérez y Lorraine Liriano

Para Prensa sin censura

Mientras el presidente Trump, completamente enajenado de la realidad neoyorquina sigue hablando de la pérdidas de mercado capitalista, el estudiantado, sus familias y la clase trabajadora en la capital financiera se encuentran entre la vida y muerte en medio de las contradicciones de un sistema lleno de injusticias.

Richard Carranza, canciller de las escuelas de la ciudad de Nueva York, comenzó el 23 de marzo una iniciativa de clases a distancia afirmando que cada estudiante tendría una computadora portátil o tableta si la necesitaba. Sin embargo, al cuarto día de clases miles de estudiantes no se han reportado a las clases en línea por falta de recursos tecnológicos y la conexión al internet.

Según el medio Telesur, uno de cuatro latinos de la ciudad de Nueva York han perdidos sus trabajos, la mayoría padres de familias como resultado directo del coronavirus. Esta comunidad es de las más afectadas debido a la precariedad en que viven.

Ahora ante la inminente crisis muchas familias perderán el sustento. El magisterio recibe la carga emocional cuando sus estudiantes le comunican las situaciones en casa. Tristemente recibimos un correo electrónico de uno de nuestros estudiantes diciéndonos que su madre está hospitalizada y su padre se encuentra desempleado por estar enfermo. El joven a sus dieciséis años está a cargo de sus hermanos y del manejo de su hogar por lo tanto no podrá integrarse a sus clases.

Con más de 33,000 casos confirmados en la ciudad de Nueva York, en una rueda de prensa el alcalde Bill DiBlasio anunció que permitirá que se cierren algunas calles en cada condado de la ciudad para que las personas puedan hacer ejercicios y que la policía asegurará que se mantenga la distancia social. Ciertamente los que harán ejercicios no son los que acaban de perder sus trabajos ni los enfermos. Una se pregunta, con lo que se sabe sobre el coronavirus y sus efectos devastadores en los países de China y Italia, ¿cómo es posible tomar semejante decisión?

A una quincena de la Pascua, el presidente Trump declaró que la crisis por la pandemia se superará solicitando a las personas volver a sus trabajos y a la normalidad. Su base política, las corporaciones, están tratando de beneficiarse de esta situación de salud pública.

Por otro lado, esas mismas corporaciones muchas de ellas asociadas al área de la salud, no dan abasto con las necesidades proyectadas.

En una guerra abierta con el gobierno federal, el gobernador de Nueva York. Andrew Cuomo pidió 30,000 ventiladores al gobierno federal. La respuesta inicial del gobierno federal fue el envío de 400 ventiladores encolerizando al gobernador ante la respuesta irresponsable. En una entrevista al medio CNN, la presidenta de la asociación de enfermeras del estado de Nueva York (NYSNA) Judy Sheridan, denunció las condiciones de trabajo de las enfermeras. Estas están trabajando horarios extendidos, no hay camas suficientes, ni la protección adecuada. Ella le atribuye y reclama a las medidas draconianas de recortes impuestas en los últimos 20 años por el Medicaid la disminución de camas en los hospitales. Sheridan mencionó el caso de una enfermera que murió a causa de la enfermedad. También denunció que las pruebas que se le hacen a las enfermeras tardan en llegar.

Esta crisis en los hospitales se hizo palpable al publicarse ayer, por el diario New York Times, la noticia de la muerte de 13 personas en un dia en el Hospital Elmhurst en Queens. Este hospital se localiza en el condado con mayor caso de contagiados en todo los Estados Unidos.

Este hospital público atiende la comunidad más diversa con más inmigrantes indocumentados en toda la ciudad. Queens es un condado tan diverso en que se hablan más de 160 idiomas. Vivimos en Queens y conocemos la labor humana que hace el personal de salud de ese hospital. Esta noticia no toca de cerca a sabiendas de que la clase trabajadora y los inmigrantes, que son el eje de esta ciudad, están siendo atendidos de forma negligente.

En el oeste de la ciudad, por la falta de recursos necesarios para desempeñar su trabajo, médicos y enfermeras han tenido que usar bolsas de basura en vez de batas. Ellos acudieron a las redes sociales con la esperanza de donaciones con mensajes #riskinourlivestosaveyours #pleasedonateppepersonalprotectiveequipment (#estamosarriesgandonuestrasvidasparasalvarlatuya) (#favordedonarrecursosdeprotección).

Por otro lado, ante la crisis el gobernador Cuomo nombró una compañía de bonistas buitres a cargo de regenerar la economía neoyorquina en medio de la crisis del COVID-19.

William Mulrow y Steven M. Cohen trabajaron para el gobernador pero ahora son directores de Blackstone Group y MacAndrews & Forbes, un conglomerado del billonario Ronald Perlman, principal donante a la campaña política de Cuomo. Estos vínculos revelan como estas compañías se lucrarán mientras que millones de personas de clase obrera sufrirán las consecuencias desgarradoras de la economía.

Desde la capital de la miseria informamos algunos datos de lo que ocurre en el estado de Nueva York. Nos mantendremos informando de lo que ocurre. Ciertamente Nueva York está en una crisis que no la trajo solo el COVID19, es parte de un política de precariedad impuesta por el sistema capitalista que solo vela por sus intereses económicos.

Referencias

https://vimeo.com/user87970289/review/400798166/a6ee081cae?fbclid=IwAR2mXNyTWvgm6op7k0rM3uAyyDts3L_4aw2H1bvDaJNWeOA4KLES1WMi2yI

https://www.nytimes.com/video/nyregion/100000007052136/coronavirus-elmhurst-hospital-queens.html

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