‘Navidá combativa’ por la Universidad

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura

Fotos suministradas por Allen Pizarro

La Junta de Control Fiscal, el Congreso de Estados Unidos y la administración del Partido Nuevo Progresista se han obstinado con destruir la Universidad de Puerto Rico.

El record periodístico así lo sustenta.

Y ante la funesta eventualidad del cierre de varios de los 11 recintos de la UPR, la comunidad universitaria paralizó ayer la Calle Fortaleza en el Viejo San Juan.

Es el resurgir de la lucha librada por el Pueblo durante el pasado verano, que detonó en la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló.

Foto/tomada del muro en Facebook de la Dra. Martha Quiñones Domínguez.

Se estima que miles de estudiantes, empleados no docentes y profesores, junto a sindicatos y otras organizaciones, denunciaron las medidas de austeridad y los recortes presupuestarios impuestos por la Junta Federal de Control Fiscal a la Universidad de Puerto Rico, que pudiera degenerar en el cierre, a mediano plazo, de los recintos de Utuado, Humacao y Aguadilla.

Días atrás el Colectivo Estudiantil Universitario Búhos en Lucha, del Recinto de Humacao, paralizó durante 36 horas la actividad docente mediante una manifestación pacífica.

“El recorte de $71 millones al presupuesto para el próximo año académico pone en peligro la permanencia de varios recintos, incluyendo la UPR en Humacao. Nuestro nido y próxima alma mater no será uno que cierre sus puertas al estudiantado y al pueblo puertorriqueño”, informaron a Prensa sin censura.

No se descarta una huelga general si, aunque se pierda uno u dos semestres, a largo plazo se salva la Universidad.

Antes, el primer paso lo emprendieron la tarde y noche del viernes 8 de noviembre en una respuesta de resistencia contundente a la política neoliberal que destruye el patrimonio de la Nación puertorriqueña.

Mientras la Judicatura cabildea con la Legislatura para aumentar el salario anual de los jueces del Tribunal Supremo en un 46.4% y un 44.17% (salarios que subirán de $125 mil a $183 mil y de $120 mil a $173 mil); al tiempo en que se otorgan contratos de miles de dólares a familiares de legisladores y a las propias hijas de la gobernadora Wanda Vázquez Garced y la Junta de Control Fiscal se auto adjudica exenciones contributivas, el Pueblo sufre el aumento en los costos de la vida y el trabajador promedio vive con un salario mínimo de $7.25 por hora.

La manifestación del viernes 8 de noviembre fue en repudio a la corrupción y a la opresión de un sistema bipartita que, maniatado por la Junta y el Congreso de Estados Unidos, persigue destruir la Universidad y privatizar el patrimonio del País, incluidos los medios de comunicación del Pueblo de Puerto Rico, sin descartar la venta, alquiler o cierre de Radio Universidad.

Ayer, en otro viernes histórico del 2019, se declaró el inicio de una “Navidá Combativa”. Una enérgica masa de miles de profesores y ex empleados no docentes entonaron estribillos pleneros como “Oye Wanda/dile a Ricky que te cuente/que el que jode con el Pueblo/nuestra furia siente”.

Catedráticos de Economía de los recintos de Arecibo, Río Piedras y Humacao de la Universidad de Puerto Rico han denunciado en este medio alternativo, por ejemplo, que la raíz del problema de la institución se encuentra en la administración central y su presidente Jorge Haddock, con un salario de poco más de $200 mil anuales, el doble de lo que cobraban sus predecesores, y quien ha multiplicado la nómina con puestos de confianza y nuevas vicepresidencias, que le cuestan al Pueblo centenares de miles de dólares anuales.

“No ha hecho nada a favor de defender la Universidad, no la conoce porque cuando va a los recintos y le hacemos preguntas se le acaba el tiempo para contestar porque no sabe nada de nada de la Universidad ni se entera. Es completamente ineficiente. No tiene puntos a su favor. Cobra mucho para hacer nada. Eso era para sacarlo. Ahí tenemos la corrupción legalizada: permitimos que los ineptos sigan y les seguimos pagando”, dijo la doctora Martha Quiñones Domínguez, catedrática de Economía y Planificación del Recinto de Arecibo de la Universidad de Puerto Rico, quien reveló, incluso, que, de otro lado, con el nuevo Plan de Uso de Terrenos y Recalificación de Suelos se contempla desarrollo en el Jardín Botánico de la Estación Experimental de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

Por su parte, el Dr. Waldemiro Vélez Cardona sostuvo que el recorte de $68 millones al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico para el año fiscal 2019-2020, que inició el pasado 1 de julio, y el anuncio de otro recorte de $71 millones para el próximo 2020-2021 deben herir de muerte a la UPR, cuyos recortes en los pasados años revelado por la presidencia ascienden a poco más de $300 millones.

“En el plan fiscal de la Junta de Control Fiscal para la Universidad de Puerto Rico esos recortes están programados y el presidente Jorge Haddock habla como si se hubiera enterado ahora. Los recortes, aunque el presidente llegó a decir que en parte eran manejables, realmente no lo son y amenazan la subsistencia de la Universidad. Puede ser inevitable que se cierren recintos porque el Plan Fiscal en la página 23 señala que debe haber una reducción en el personal administrativo hasta el 2024 del 39% de la plantilla actual y del 24% en el personal no docente. Eso suma 63% y esa reducción de personal pues evidentemente no son equitativas a nivel de todo el sistema. Hay unidades que con el personal que tienen ahora mismo si le quitas el 63% no van a poder operar en el 2024. No tendrán suficientes personas ni siquiera para abrir los salones de clase y muchos menos para ofrecer mantenimiento y servicios a los estudiantes. Una reducción tan dramática de 63% del personal la solución es cerrar recintos”, reveló el doctor Vélez Cardona, al añadir que Utuado, Humacao y Aguadilla serían los recintos que en los próximos cuatro años podrían cerrar.

Mientras, el catedrático de Economía del Recinto de Humacao, Dr. Luis Rafael Rodríguez recordó en el programa Prensa sin censura que la UPR es posiblemente el recurso más valioso del País. Destruir la Universidad es literalmente sentenciar a Puerto Rico a la indigencia espiritual, académica y financiera.

“La aportación de la UPR para el crecimiento y desarrollo económico del País es indiscutible. La fuerza laboral que se insertaría en la economía provendría en su mayoría del sistema de la UPR, sin dejar de señalar los procesos de investigación y crecimiento de desarrollo en el área de la tecnología y las ciencias. En eso hemos demostrado que somos extremadamente eficientes”, indicó.

Rodríguez alertó que es imposible pretender rescatar a Puerto Rico de su abismo fiscal al margen de la Universidad. “Es clave para lograr sacar al País del atolladero económico en que se encuentra. Lamentablemente no todos los sectores, incluido el gubernamental, entienden esa importancia. Se entiende que, más que un beneficio, la Universidad es un gasto para el Estado. La Universidad sigue siendo el capital más importante del Estado para sostener un crecimiento y desarrollo económico. La sociedad puertorriqueña debe entender el valor de la Universidad a pesar de que el Estado no lo reconoce, mayormente por el asunto político”.

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