Municipio de Toa Alta afecta salud de familias con aspersión de glifosato

Cerca de 20 pueblos han prohibido el uso del peligroso herbicida

Para Prensa sin censura

Residentes del Barrio Ortiz de Toa Alta, viven un suplicio ante los efectos en la salud que tiene en sus familias la continua aspersión del peligroso herbicida glifosato frente a sus hogares, por parte de empresas privadas contratadas por el municipio toalteño.

Verónica Cortés, quien vive en la carretera 827, manifestó su preocupación por la reacción física que manifiestan sus hijas de 7 y 9 años, cada vez que se rocía el herbicida frente a su residencia.

“Hace unas semanas fumigaron con herbicida frente a mi casa y a mi hija menor le dio una erupción en el cuerpo. Mi otra niña se quedó sin voz varios días. En una ocasión anterior se les inflamaron las amígdalas. En estos días volvieron a rociar y les indiqué que pararan, pero se quedaron más tiempo frente a mi casa. Estuvieron un rato innecesario”, explicó Cortés.

Verónica también asegura que ella y su esposo han sentido síntomas extraños.

“Es como una resequedad en la garganta, se siente en la saliva ese sabor extraño a algo que no es común. Y esto pasa siempre que asperjan con el herbicida.  Hace semana y media llamé al municipio, y me indicaron que lo que usan es Round up”, afirmó.

Hace unos meses, un jurado federal declaró que el herbicida Round Up de la compañía Monsanto, cuyo ingrediente activo es el glifosato, contribuyó a que un ciudadano de California desarrollara cáncer. Esta es la tercera decisión judicial de un tribunal federal en California, en menos de un año, que ha determinado que el herbicida Round Up, causó un linfoma no Hodgking (LNH), un cáncer que afecta al sistema inmunológico.

La empresa Monsanto, que es propiedad de la compañía farmacéutica alemana Bayer, afronta en Estados Unidos más de 10,000 juicios similares a los adjudicados en California.

“Sé que es un agro tóxico muy peligroso. No entiendo como en otros países lo han prohibido y aquí lo rocían por doquier”, dijo Cortés.

En Puerto Rico, cerca de 20 municipios han aprobado una Ordenanza, presentada por legisladores y legisladoras municipales del Partido Independentistas Puertorriqueño (PIP), para prohibir el uso del peligroso glifosato en áreas públicas.

“Lamentablemente en Toa Alta no se le dio paso a esta medida que sometí hace varios meses. Si se hubiera aprobado esta ordenanza, familias como la de Verónica estuvieran protegidas.  La salud de las familias no tiene precio y por eso entiendo que el municipio debe desistir de esta peligrosa práctica. Voy a insistir en el proyecto”, comentó Pedro Anibal Díaz Santos, legislador municipal del PIP en Toa Alta.

En mayo de este año, el Senado aprobó el PS 130, del senador Juan Dalmau Ramírez, para prohibir el uso del glifosato en lugares públicos. Actualmente, la Cámara de Representantes realiza su propia evaluación. Sin embargo, no hay certeza alguna de que sea aprobado finalmente en la Cámara o incluso, que la gobernadora Wanda Vázquez Garced pudiera convertir el proyecto en Ley.

 

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