Editorial: La muerte política de Rosselló, la desaparición del PNP y la descolonización de Puerto Rico

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura

En un hecho sin precedentes en la historia política de los pasados 50 años en Puerto Rico, estamos a solo horas de que el gobernador Ricardo Rosselló salga de la Fortaleza, a donde nunca debió llegar por su inmadurez, inexperiencia e incompetencia.

La muerte política de Rosselló también acarreará la eventual desaparición del Partido Nuevo Progresista, que en corruptelas supera al Partido Popular Democrático, que tampoco y jamás debiera regresar al poder.

El cimiento de la otrora colectividad azul, en que durante los pasados 50 años muchos han cifrado sus esperanzas como camino a la Estadidad federada, se desmorona con los escándalos de corrupción que en dos años y medio han sacudido a la opinión pública y minado su poca credibilidad ante el Congreso y la Casa Blanca.

La Estadidad es una ilusión porque Puerto Rico representa mejor negocio para Estados Unidos como colonia y territorio, del que sustrae cientos de billones de dólares desde el cambio de soberanía en 1898.

Ahora, con el escándalo de Telegram, que ha socavado la alta cúpula de la administración de Rosselló, cuyo gabinete sigue experimentando bajas, en la cual los propios novoprogresistas ya no creen, la quimera de la Estadidad se disipa, resultando más lógico el nombramiento de un síndico o un gobernador interino gringo para sustituirlo.

Su salida de la Fortaleza es inminente. Sea porque renuncie, lo residencien o lo despidan del Congreso, lo que sin aún suceder ya entraña un alto costo para el PNP, cuyo liderato cameral y senatorial está tan desprestigiado como Rosselló.

A esta hora, para intentar salvar la colectividad, buscan desesperadamente a un funcionario que llene la vacante de Luis Gerardo Rivera Marín como Secretario de Estado, cargo del organigrama al que conforme a la Constitución le corresponde sustituir al gobernador en caso de una renuncia o residenciamiento.

En este momento histórico, técnicamente el gobierno de Puerto Rico colapsó. Cada hora más gente indignada se lanza a la calle. Continúan las protestas en las inmediaciones de la Fortaleza y cada vez son más las organizaciones locales e internacionales que claman por la renuncia de Rosselló, incluida la clase artística y gran parte de los funcionarios electos del PNP.

La militancia de la gente en la calle es comparable con un golpe de estado que fluye con naturalidad en respuesta a las mentiras de Rosselló, a la corrupción de su administración y a su depravación, evidente en parte del contenido del chat en Telegram, el cual administraba y en el que participaban Christian Sobrino, Luis Gerardo Rivera Marín, Edwin Miranda, Carlos Bermúdez, Ramón Rosario, Rafael Cerame, Alfonso Orona y Elías Sánchez Sifonte, parte de la gentuza que desde el 1 de enero de 2017 se ha enriquecido a costa de un pueblo que aún sufre la pesadilla del huracán María.

El contenido del chat en Telegram compromete al PNP y si se analiza bien hay partes que pudieran entrañar posibles delitos estatales y federales.

El escándalo de Telegram ha despertado a un pueblo como la bomba que mató a David Sanes en Vieques.

Es decir, no hay gobierno. Sencillamente colapsó. Y aunque el gobernador Ricky Rosselló se obstine en no renunciar, la realidad es que está solo.

Se espera que, con la debacle de Rosselló y la hecatombe que sacude al muy desprestigiado PNP, las figuras decentes que aún pudieran existir en ese partido, en el PPD, el PIP, la Victoria Ciudadana y otros movimientos no electorales se sienten a conversar para emprender los primeros pasos de una Constituyente.

La descolonización de Puerto Rico nunca pareció tan real como en la presente coyuntura. Sin gobierno, se debe aprovechar para educar a la gente sobre la urgencia de una asamblea constituyente para que de una vez y para siempre el País pueda levantarse en sus propios pies para asumir el reto histórico de su reconstrucción.

(Escucha Prensa sin censura de lunes a viernes desde las 7am por mixlr.com/RadiosincensuraPR)

8 comentarios en “Editorial: La muerte política de Rosselló, la desaparición del PNP y la descolonización de Puerto Rico”

  1. Yo no creo en constituyentes y menos con tipos como los de victoria ciudadana… Lúgaro, Natal, el colegio de abogados.. nunca.. ahora si todos se sientan a dialogar …y ese paso se aceptan todas las ideologías si… pero en un referendum no una constituyente.. yo no confío en nadie… para delegar algo tan importante.

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  2. Como mencionas, la renuncia de Ricky puede darse en varios días. Con lo sucedido hasta la fecha, y lo que acontezca hoy y mañana, Ricky soltará el poder tan pronto el PNP asegure su plan de sobrevivencia de ruta al 2020.

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  3. Esa mesa constituyente debe de ser una participativa donde quepa todos l@s puertorriqueños., de ldiferentes sectores ya sea político, laboral, empresarios, estudiantes , organizaciones estudiantiles, profesores, profesuonales de la salud etc. Adelante, con Dios.

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  4. Aqui en el escrito, habla de despido por parte del Congreso. Puede el Congreso norteamericano despedir a un gobernador de un territorio? Antes los USA nombraban a un gobernador, y todo parece indicar que ante la inaccion de los politicos de turno, volveremos a principios del siglo 20.

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