Opinión: El policía hizo lo que tenía que hacer

Jaime Torres Torres

Prensa sin censura

Irrespectivamente de que se presuma que al agente José A. Santiago le encanta “disparar de la baqueta” y que según se alega se ha visto involucrado en otros incidentes en que ha desenfundado su arma de reglamento, durante el asalto a la panadería de Vega Baja hizo lo que debía hacer: velar por la seguridad de los ciudadanos.

La organización Kilómetro O, que dirige la licenciada Mari Mari Narváez, ha repudiado que le haya disparado a muerte al joven asaltante Moisés Class Rivera, de 21 años, que irrumpió al local armado, enmascarado y disparando contra una silla, amenazando la vida de varios clientes y empleados.

No fue abuso policiaco. El agente Santiago se encontraba en el negocio y le disparó mortalmente ante la peligrosidad del sujeto, con un expediente de antecedentes penales y quién recientemente había salido de prisión.

Pudo ocurrir otro desenlace, igual de lamentable, con varias personas muertas, incluso el propio oficial del orden público, que en ese momento se encontraba fuera de servicio.

Es muy fácil generalizar ahora que toda la fuerza policiaca abusa de la autoridad; que pudo dispararle a los pies; que pudo dar un alto al malhechor o que pudo negociar. Tal vez no lo estaría contando…

La organización Kilómetro O, cuya misión es, según se detalla en su página de Internet, “reducir la brecha de poder que facilita los excesos del Estado contra la ciudadanía, especialmente los que ejerce la Policía de Puerto Rico”, se dedica a desarrollar “proyectos que impulsan el poder ciudadano en las áreas de seguridad comunitaria, justicia y participación”, además de “impulsar una cultura de rendición de cuentas y supervisión ciudadana en la Policía de Puerto Rico”.

Su visión y misión son legítimas, no hay duda. Pero una cosa es la opresión policiaca del Estado contra los manifestantes de actividades como la Marcha del Día Internacional de los Trabajadores o los atropellos de meses atrás contra las mujeres que protestaban cerca de La Fortaleza en reclamo de políticas más rigurosas contra el maltrato y la violencia doméstica y otra cosa es objetar el desempeño de un agente en un escenario donde la vida de los presentes pende de un hilo.

La opinión de Prensa sin censura y de quien suscribe es que el policía hizo lo que tenía que hacer. Es una tragedia que nos conmociona a todos, pero era la vida del joven o la de otras personas.

Un individuo que se disfraza y entra armado a un local sabe a lo que va y lo que pudiera suceder. No va a jugar con una pistola de agua ni a contar cuentos.

No queremos que se derrame sangre, pero las calles están plagadas de delincuentes dispuestos a lo que sea sin medir las consecuencias.

El agente Santiago, objeto de interés por parte del Cuerpo de Investigaciones Criminales y del Negociado de Investigaciones Especiales, podrá ser rapidito a la hora de desenfundar su revólver, como algunos alegan, pero la noche del asalto a la panadería cumplió con su deber como oficial del orden público.

(Escucha Prensa sin censura de lunes a viernes a las 7am por mixlr.com/RadiosincensuraPR)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s