Por escuela, una ‘pocilga’

La Secretaria de Educación, Julia Keleher es una irresponsable.

Pudiera justificar su salario de alrededor de $200 mil anuales, observando las condiciones de las escuelas que decidió cerrar y siendo testigo ocular del deterioro de las receptoras.

Hoy acompañamos a las madres de varios niños de educación especial de la Escuela Elemental Parcelas Campo Rico en Canóvanas, donde hubo un mariposario , un huerto , una casa de muñecas y un parque indígena custodiados por los propios estudiantes.


Fuimos a la receptora José Calzada, a la orilla de la PR-185, una zona peligrosa para los estudiantes. Su infraestructura está deteriorada. Las escaleras, empinadas por demás, parecen interminables. Los estudiantes las deben subir para llegar al comedor y a una cancha de baloncesto abandonada.


A casi un mes de que inicie el nuevo semestre escolar, hoy limpiaban a toda prisa con máquinas de lavado a presión, pero el plantel necesita una inversión de miles de dólares.

Hay desperfectos eléctricos, sanitarios y de alcantarillados.

La secretaria del plantel nos autorizó a entrar en compañía de varias madres y sus hijos, tras consultarlo por teléfono con el director Roy Berríos. La pregunta es: ¿cómo se puede descuidar un plantel como el José Calzada? ¿Cómo no se le dio mantenimiento? El deterioro es dramático, considerable. Es una amenaza a la salud y seguridad de los estudiantes.

Yo no matricularía un hijo o nieto en dicho plantel.

¿Cómo abandonar un plantel funcional como la elemental de Parcelas Campo Rico para trasladar a su matrícula a una escuela receptora deteriorada con pedazos de cemento a punto de desprenderse del techo, con paredes de bloques sin empañetar y sin varillas que podrían colapsar amenazando la seguridad de los niños que, además, tendrán que compartir el plantel con estudiantes de más edad, según dijo la portavoz de los padres y madres Juana Colón, de séptimo y octavo grados.


La Escuela José Calzada es comparable con una ‘pocilga’ por la suciedad y contaminación con aguas negras que circulan por el patio interior los días de lluvias torrenciales, por varias alcantarillas tapadas.

Es un criadero de mosquitos.

Es guarida de roedores.

Su verja trasera, en el área de la cancha, está rota. Lo que podría facilitar el acceso de desconocidos a sus predios.


Los padres responsabilizarán a Julia Keleher y al propio gobernador Ricky Rosselló por los accidentes en que pudieran verse involucrados sus hijos, bajando las escaleras, descendiendo por una rampa cubierta de limo o al entrar en contacto con el orín de las ratas que abundan en el lugar.


No somos periodistas de especulaciones. Vamos y visitamos; nos movilizamos; caminamos, preguntamos, investigamos, denunciamos y atribuimos responsabilidades a los funcionarios que tienen en sus manos el bienestar de las comunidades escolares.

Repito: LA ESCUELA RECEPTORA JOSÉ CALZADA NO ESTÁ EN CONDICIONES PARA RECIBIR A LOS NIÑITOS DE LA ELEMENTAL PARCELAS CAMPO RICO EN CANÓVANAS.


Mi opinión: Cuando ocurra una desgracia, la directora de la región y la propia secretaria Keleher tendrán que responder.  

2 comentarios en “Por escuela, una ‘pocilga’”

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